Dirigentes del Pacto Histórico, del Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais) y diversos sectores sociales anunciaron su respaldo a las marchas convocadas para el miércoles 14 de octubre de 2026 en Colombia, en rechazo al gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. La senadora Martha Peralta, el senador Alejandro Ocampo, la representante a la Cámara Laura Daniela Beltrán Palomares, conocida como «Lalis», los representantes Gabriel Becerra y Alejo Toro, así como el exgobernador de Nariño Camilo Romero, lideran los pronunciamientos que conminan a la ciudadanía a salir a las calles. La concentración principal está prevista en Bogotá, en el Parque Nacional, a las 9:30 de la mañana, aunque la movilización se replicará en distintas ciudades del país. Las voces que se alzan exigen respuestas frente a la seguridad, la defensa de los derechos humanos, el fin de la estigmatización hacia comunidades y la garantía de la protesta pacífica.
La convocatoria, difundida a través de mensajes en la red social X, invita a organizaciones indígenas, afrodescendientes, campesinas, estudiantiles y laborales a sumarse a la jornada. Los convocantes denuncian el asesinato de jóvenes, las acusaciones contra trabajadores de la tierra y defensores de territorios, el alto costo de vida y la falta de transparencia estatal. Además, cuestionan el anuncio presidencial de un decreto sobre protesta social, que interpretan como un intento de restringir el derecho a la movilización. El senador Alejandro Ocampo calificó la jornada como la «primera movilización de la oposición» y afirmó que la oposición se legitima en las calles de manera pacífica, bajo la etiqueta #Este14YoMarchoPorLaVida.
Llamado a la defensa de la vida y la dignidad
La senadora Martha Peralta, del Mais, enfatizó que el movimiento indígena se moviliza y llama a Colombia a las calles este 14 de octubre, porque la defensa de la vida nos convoca a todos. En su intervención, declaró que marchan porque ninguna familia debería enterrar a un joven inocente y escuchar después que lo llamaron guerrillero, y subrayó que la seguridad se demuestra protegiendo vidas. Con un tono simbólico, pidió que se escuchen los tambores, la música y la voz de un país que se niega a normalizar la muerte.
«Marchamos porque ninguna familia debería enterrar a un joven inocente y escuchar después que lo llamaron guerrillero»
Martha Peralta, senadora del Mais
Por su parte, la representante Laura Daniela Beltrán “Lalis” aclaró que no marchan contra nadie, sino por la vida, por los derechos y por la dignidad de todos y todas. Afirmó que no retrocederán ante intentos de quitarles esperanza. En la misma línea, Gabriel Becerra declaró que Colombia no se arrodilla, no se calla y mucho menos le pide permiso para protestar. Alejo Toro, representante por Antioquia, recordó que la protesta pacífica es un derecho constitucional e invitó a ciudadanos de distintas posturas políticas a sumarse a la jornada.
El exgobernador de Nariño Camilo Romero señaló una contradicción entre el reconocimiento presidencial de la protesta pacífica como garantía constitucional y el anuncio de un decreto sobre protesta social en el que, según dijo, el presidente calificó a los convocantes como «instigadores de la maldad» y afirmó que «solo buscan engañar al pueblo». Estas expresiones, atribuidas a Abelardo de la Espriella, fueron cuestionadas por Romero, quien ve en ellas una estigmatización que busca deslegitimar la movilización ciudadana.
Los sectores que respaldan la movilización del 14 de octubre incluyen a comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinos, estudiantes, trabajadores, artistas y otros colectivos. La jornada se perfila como una respuesta contundente desde la oposición y la sociedad civil, que reclama garantías para la protesta pacífica, el cese de la violencia contra defensores territoriales y el derecho a vivir sin miedo. Convocantes y adherentes insisten en que la calle es el escenario legítimo para expresar el descontento y exigir un rumbo distinto para Colombia.










