La plenaria de la Cámara de Representantes fue escenario este jueves 1 de octubre de un encendido debate en el que la oposición citó al ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, para discutir el Presupuesto General de la Nación de 2027. La citación, realizada en cumplimiento del Estatuto de la Oposición (Ley 1909 de 2018), permitió a las bancadas opositoras interpelar al jefe de la cartera económica sobre la ejecución de los recursos públicos, pero el intercambio de ideas derivó en un cruce de reproches y denuncias de insultos que marcaron la jornada.
La representante María Fernanda Carrascal, del Pacto Histórico, fue una de las primeras en tomar la palabra y le reclamó al ministro su actitud durante la sesión. “Al Congreso de la República no se le dice cómo debe debatir, muchísimo menos a la oposición. Usted, ministro, no es quien para venirnos a decir a los congresistas en qué términos planteamos el debate y muchísimo menos cuáles son los temas que tratamos. ¡Faltaba más!”, expresó Carrascal. Por su parte, Santiago Osorio, representante de la Alianza Verde, lanzó un dardo al afirmar que “no solo tenemos presidente que anda armado, tenemos a un ‘técnico’ que cuando va perdiendo el debate se exalta”. La tensión escaló al punto de que Osorio denunció en redes sociales que el ministro Gómez le habría dicho “hijo de puta” durante la discusión.
Cifras y críticas al presupuesto
En medio del debate, la oposición puso sobre la mesa varias cifras que consideran preocupantes. La representante María del Mar Pizarro advirtió que si se eliminan los impuestos saludables, como proyecta el gobierno de Abelardo de la Espriella, se perderían 2,7 billones de pesos, recursos que actualmente están destinados a cultura y al Metro de Bogotá. Además, el representante Omar Francisco Vidal, del Partido Liberal, denunció un recorte de 200.000 millones de pesos al presupuesto del departamento del Chocó para 2027. Frente a estas críticas, el ministro Gómez aclaró que no planteaba eliminar fondos o transferencias, sino revisar cómo se distribuyen los recursos.
Gómez también hizo énfasis en que durante su intervención no escuchó la palabra corrupción. “No escuché en este debate la palabra corrupción. Nadie habló de corrupción. Nadie habló de corrupción”, repitió, para luego sostener que “las discusiones tienen que darse sobre los temas que son importantes y un Congreso como este, con esta responsabilidad tan inmensa, debería estar poniendo los dedos sobre la llaga”. El ministro, quien lleva apenas 55 días en el cargo, defendió la gestión del gobierno y señaló que el presupuesto de 2027 incluye 700.000 millones de pesos para universidades públicas y 2 billones de pesos transferidos para cubrir necesidades del sector salud.
“Yo los escuché a ustedes con respeto. Ustedes quieren irrespetarme a mí; yo no me voy a dejar. No, yo no me voy a dejar”.
Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda
Por otro lado, desde las filas del Pacto Histórico, el representante Jorge Bastidas defendió el balance del gobierno de Gustavo Petro, señalando que el crecimiento de la economía subió y que el PIB volvió a niveles previos a la pandemia. En contraste, el representante Santiago Osorio destacó que en el gobierno anterior se logró reducir la deuda al 24% del PIB. Mientras tanto, el representante Oscar Benavides criticó que el presupuesto recorta recursos para educación, agricultura, deporte, cultura e infraestructura en territorios del Pacífico, y exigió “menos hipocresía y mentiras” y más inversión para el pueblo afrocolombiano.
El debate se extendió por más de tres horas en el Salón Elíptico de la Cámara, dejando en evidencia las profundas diferencias entre la oposición y el gobierno en torno al manejo de las finanzas públicas. La sesión, que debía centrarse en la explicación de cómo se gastará el presupuesto de 2027 y a quién se le recortarán recursos, terminó convertida en un termómetro de la tensión política que se vive en el Congreso.








