La campaña electoral para la vicepresidencia de Colombia ha dado un giro inesperado luego de que Juan Daniel Oviedo, economista y exdirector del Dane, hoy candidato a la vicepresidencia en la fórmula de Paloma Valencia (Centro Democrático), admitiera públicamente haber consumido cocaína y marihuana. La confesión se produjo durante una entrevista en Radio Uno, donde el periodista le preguntó directamente sobre su experiencia con la cocaína, a lo que Oviedo respondió afirmativamente, añadiendo posteriormente que también había consumido marihuana «esporádicamente», precisando que la utilizaba «para el dolor de rodilla» en un contexto «íntimo». Sus declaraciones han desatado una ola de críticas en redes sociales.
Una de las reacciones más contundentes provino de la cuenta «De la Espriella Presidente», afín al abogado y también aspirante presidencial Abelardo de la Espriella, quien fue el primero en calificar a Oviedo de «drogadicto». La cuenta publicó en X que «Colombia no se puede permitir seguir teniendo drogadictos en el gobierno, ya tenemos el mal ejemplo de Petro y Benedetti y no lo volveremos a repetir», en un mensaje que incluía el lema de campaña «Abelardo en primera vuelta». Las críticas no se detuvieron ahí: otros usuarios de la red social se manifestaron en contra, señalando que aunque se le abona la sinceridad, cuestionaron el ejemplo que daría como figura pública. Algunos fueron más allá, vinculando el consumo de drogas ilícitas con la financiación de la violencia, afirmando que «lo grave del consumo de drogas ilícitas es que indirectamente financian el asesinato de nuestros soldados y policías» y que día a día se lucha contra este flagelo.
Sin embargo, la controversia no ha opacado por completo su agenda de propuestas. En la misma entrevista, Oviedo también presentó un ambicioso plan de salud, detallando cifras que calificó de alarmantes. Según el candidato, el porcentaje de hogares más pobres, pertenecientes al 20% de menores ingresos, que no pudieron conseguir medicamentos por falta de disponibilidad, pasó del 27% en 2022 a un dramático 60% en 2025. Frente a esta realidad, Oviedo declaró que «las cifras nos hablan claro de que esto, desactivar la bomba de la salud, debe ser una prioridad para todo el país». En su propuesta, aseguró que, si la fórmula de Paloma Valencia gana, él liderará la transformación del sector: «Vamos a atender la emergencia, detener el daño que este gobierno le hizo al sistema y recuperar la confianza de los colombianos».
Un asunto de salud pública y campaña
Las declaraciones de Oviedo reavivan el debate sobre el consumo de drogas entre figuras públicas en plena campaña electoral. Mientras algunos sectores le recriminan el haber consumido sustancias ilegales, otros se muestran más preocupados por el impacto que su sinceridad pueda tener en el electorado. La polémica se da justo cuando Oviedo intenta posicionarse como un líder capaz de limpiar el sistema de salud, al afirmar que «la salud debe incluirnos a todos. Vamos a limpiar el sistema y a sacar, con toda la fuerza del Estado, la corrupción de la salud. Vamos a blindarlo, porque no hay plata más sagrada que la de los pacientes».
El cruce de opiniones demuestra la polarización que genera el tema en la contienda. Mientras la cuenta «De la Espriella Presidente» exige que no se permita que «drogadictos» lleguen al gobierno, los seguidores de Oviedo defienden su honestidad y su historial como economista. Lo cierto es que, con o sin controversia, el candidato ha puesto sobre la mesa un problema estructural de acceso a medicamentos que, según sus cifras, se ha agravado en los últimos tres años, dejando a miles de colombianos sin la posibilidad de conseguir los fármacos que necesitan para tratar sus enfermedades.












