En Tunja, Boyacá, Víctor Delgado, un paciente renal trasplantado que está a punto de cumplir un año desde su operación, enfrenta tres meses sin los medicamentos inmunosupresores esenciales suministrados por Nueva EPS, una situación que refleja la profunda crisis de la entidad y afecta directamente a 524.000 afiliados en el departamento, de los cuales 230.000 pertenecen al régimen contributivo. Delgado ha tenido que lidiar con largas filas en el dispensario y la farmacia Discol Médica, donde el sistema informático ha fallado repetidamente, obligándolo a depender de la solidaridad de otros pacientes para no perder su trasplante.
La suspensión del suministro por parte de Colsubsidio, debido a incumplimientos en pagos, y la transición hacia un nuevo operador farmacéutico han agravado el problema, dejando a pacientes crónicos como Delgado en una incertidumbre total. Esta inestabilidad se debe a la intervención gubernamental sobre Nueva EPS, el ajuste de la Unidad de Pago por Capitación impulsado por el Gobierno Petro que ha intensificado la desfinanciación, y deudas acumuladas con hospitales y proveedores que superan los 22 billones de pesos, pese a que la entidad ha recibido cerca de dos billones de pesos en recursos.
El temor de un rechazo inminente
Delgado expresa su angustia por el riesgo de rechazo del riñón trasplantado si no recibe pronto medicamentos como el Tacrolimus, lo que lo obligaría a volver a diálisis después de seis años y dos meses en una unidad renal.
“Para mí fue un milagro de Dios de que yo saliera después de seis años y dos meses de una unidad renal y ir a perder un trasplante en este momento, sería algo, pues como triste”.
Víctor Delgado, paciente renal trasplantado
“Si no consumo ese medicamento, puede hacer rechazo el riñón con el cuerpo y pierdo el trasplante y vuelvo a la unidad renal, Dios no quiera, si me va bien, y si me va mal, pues me voy pa’l cielo, pero también sería mejor de pronto”.
Víctor Delgado, paciente renal trasplantado
En un intento desesperado, Delgado ha tenido que implorar directamente en la farmacia Discol Médica por los tres meses pendientes de suministro.
Denuncias por la opacidad en los recursos
Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia, alerta sobre el impacto generalizado en los usuarios, que se convierten en los grandes damnificados mientras actúan incluso como cobradores ante las deudas de la EPS con hospitales. A nivel nacional, más de 600.000 usuarios enfrentan similares dificultades, en medio de una rotación vertiginosa en la directiva de Nueva EPS: cuatro gerentes, cuatro interventores, siete gerentes de contratación y cuatro gerentes financieros, con cada nuevo interventor armando su propio equipo.
“El paciente siempre va a ser el gran afectado”.
Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia
“La Nueva EPS recibe cerca de 2 billones de pesos. ¿Qué están haciendo con esos recursos? ¿Para dónde va el dinero de la salud? ¿Dónde está la plata?”.
Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia
“Han pasado cuatro gerentes, cuatro interventores, siete gerentes de contratación y cuatro gerentes financieros. Cada vez que llega un interventor, arma su propio equipo”.
Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia
Frente a estas acusaciones, Nueva EPS emitió un comunicado oficial reconociendo que están en proceso de transición de operador farmacéutico, pero aún no han definido uno nuevo, lo que prolonga las demoras en servicios de alto costo y amenaza con cierres en la atención a pacientes crónicos en Boyacá y el país.

















