El Pacto Histórico, liderado por la senadora electa y exministra de Salud Carolina Corcho, propuso la creación de un “gabinete en la sombra” para hacer seguimiento técnico y permanente a los ministerios del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, quien asumirá la presidencia el 7 de agosto de 2026. La iniciativa, anunciada tras las elecciones presidenciales de ese año, busca convertirse en una herramienta de control político desde la oposición, asignando un responsable técnico por cada cartera ministerial para revisar decisiones, recopilar información y sustentar debates en el Congreso. Aunque la figura no está contemplada en la legislación colombiana, específicamente en la Ley 1909 de 2018, que regula los derechos de la oposición, el Pacto Histórico pretende replicar modelos de otros países donde partidos opositores conforman gabinetes alternativos para vigilar la gestión del Ejecutivo.
La propuesta surge en un contexto de fuerte polarización política, agravado por la negativa del presidente Gustavo Petro a reconocer el triunfo de De la Espriella. Durante un Consejo de Ministros celebrado el 15 de julio de 2026, Petro afirmó: “Yo no puedo aceptar un presidente, y por eso no voy a estar el 7 de agosto en ninguna parte, ni darle la mano, allá él que lo diga, pero él sabe por qué, porque eso es un fraude”. La postura del mandatario saliente contrasta con la estrategia del Pacto Histórico, que busca ejercer una oposición técnica y organizada desde el Congreso, en lugar de desconocer de plano los resultados electorales.
Una estrategia de oposición técnica
La senadora Carolina Corcho explicó que el “gabinete en la sombra” es “una estrategia que han utilizado partidos de oposición en otras partes del mundo, en el cual se escoge un equipo que hace un seguimiento técnico a cada uno de los ministerios y carteras para poder hacer unos debates acertados sobre cada uno de los temas”. La iniciativa fue expuesta inicialmente por la representante Martha Alfonso, quien sugirió que el equipo esté integrado por especialistas y apoyado en las Unidades de Trabajo Legislativo (UTL). Por su parte, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, respaldó la propuesta pero abogó por ampliarla: “El ‘gabinete en la sombra’ o ‘gabinete alternativo’ no debería ser solo del Pacto Histórico, debería ser de la Alianza por la Vida, que convoque a todos los sectores que acompañaron a Iván Cepeda y Aída Quilcué en primera y segunda vuelta”.
“Es una estrategia que han utilizado partidos de oposición en otras partes del mundo, en el cual se escoge un equipo que hace un seguimiento técnico a cada uno de los ministerios y carteras para poder hacer unos debates acertados sobre cada uno de los temas”
Carolina Corcho, senadora electa y exministra de Salud
El alcance definitivo de la estructura se discutirá en un seminario sobre agenda legislativa, donde se evaluará si el gabinete alternativo se mantiene exclusivo del Pacto Histórico o si se amplía a la coalición Alianza por la Vida, que respaldó a Iván Cepeda y Aída Quilcué. La ausencia de efectos institucionales —dado que la Ley 1909 de 2018 no contempla esta figura— no impide que el mecanismo se convierta en un instrumento de control político, especialmente en un momento en que la oposición busca consolidarse tras la derrota electoral. Carolina Corcho atribuyó esa derrota, en una carta pública, a “injerencia extranjera y errores internos”, mientras el presidente Petro mantiene su rechazo al nuevo gobierno, anunciando que no asistirá a la posesión del 7 de agosto.












