En la mañana del 25 de diciembre, una riña familiar en el barrio Quiroga de Bogotá escaló hasta dejar a un hombre apuñalado por su propio padre, presuntamente bajo los efectos del alcohol, durante las celebraciones navideñas. El incidente, que involucró a padre e hijos no identificados, comenzó con gritos, empujones y golpes en la vía pública y la terraza de una vivienda, derivando en el uso de un arma blanca contra uno de los hijos, para luego intensificarse con la intervención de un hermano. El video del suceso, difundido por la cuenta de X Colombia Oscura y compartido ampliamente en redes sociales, capturó la violencia familiar en pleno día festivo.
Este caso se enmarca en un incremento generalizado de riñas y lesiones en la capital durante la noche de Navidad, desde las 18:00 del 24 de diciembre hasta las 07:00 del 25, con un total de ocho homicidios reportados —siete por intolerancia con arma cortopunzante y uno con arma de fuego, dos más que el año anterior— y trece lesionados, once de ellos por arma blanca. Las autoridades registraron 15.142 llamadas de emergencia, un aumento de 851 respecto a 2024, junto con 1.314 riñas reportadas, un 4% más, y 719 lesiones personales. Los homicidios se concentraron en localidades como Usaquén, Kennedy, Rafael Uribe y Ciudad Bolívar.
Intensificación de la violencia pese a esfuerzos policiales
Las autoridades respondieron con 7.527 requerimientos policiales, un 1% menos que el año previo, incluyendo 576 actividades de prevención en zonas turísticas y el manejo de 1.948 reportes de ruido. Desde el 1 de diciembre, se han realizado 5.768 capturas, con 258 por homicidio y 521 por porte ilegal de armas. En operativos del 24 de diciembre, incautaron 720 armas de fuego y 1.435 armas cortopunzantes, con los mayores decomisos en Santa Fe, Ciudad Bolívar, Kennedy, Mártires, Bosa, Suba y Usme. Adicionalmente, durante la temporada navideña se decomisaron 5.000 botellas de licor adulterado y 2,9 toneladas de pólvora.
Avances en la reducción de violencia contra mujeres y menores
A pesar del alza en riñas, se evidencian logros como una reducción del 7,2% en violencia intrafamiliar y del 50% en feminicidios, gracias a iniciativas como la Patrulla Púrpura, que atendió emergencias específicas contra mujeres y menores. Este contraste subraya los desafíos de seguridad en Bogotá durante las fiestas, donde el consumo de alcohol sigue siendo un factor desencadenante clave, aunque las acciones preventivas y de control muestran resultados mixtos en la contención de la criminalidad festiva.










