Padre de joven fallecido en embalse El Peñol-Guatapé denuncia tortura y negligencia

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El padre de Alexánder Avendaño, el joven que perdió la vida en el embalse El Peñol-Guatapé el pasado 24 de mayo, ha roto su silencio para denunciar lo que califica como una cadena de irregularidades que llevaron a la muerte de su hijo. Alberto Avendaño, en entrevista con varios medios de comunicación, aseguró que su hijo fue víctima de tortura, omisión de auxilio y graves fallas en los protocolos de seguridad a bordo del planchón operado por la empresa Inversiones Los Lagos de Guatapé. El padre desmintió categóricamente las versiones que circulan en redes sociales que señalan al joven como responsable de lo sucedido y, por el contrario, apunta directamente contra la empresa y los agresores.

De acuerdo con el relato de Alberto Avendaño, la fatídica tarde del 24 de mayo se convirtió en una pesadilla. El padre narró que su hijo fue agredido por un grupo de personas a bordo de la embarcación, despojado de su ropa y sometido a una presión insoportable mientras se escuchaban gritos que pedían «ahóguenlo». Ante esta situación, Alexánder no resistió y se lanzó al agua, donde finalmente perdió la vida. La familia sostiene que la tripulación del planchón no intervino en ningún momento para detener la agresión, ni tampoco para auxiliar al joven una vez en el agua, y que la ausencia de un chaleco salvavidas fue un factor determinante.

Denuncias de negligencia y falta de seguridad

Las acusaciones del padre van más allá de la pelea. Alberto Avendaño denunció que en la embarcación se estaba vendiendo y consumiendo licor y estupefacientes sin que el piloto ni la tripulación tomaran cartas en el asunto. “¿Por qué el piloto de la embarcación no denunció que se estaba vendiendo y consumiendo trago y estupefacientes? ¿Están utilizando la empresa para vender estupefacientes?”, cuestionó el padre, en declaraciones replicadas por Semana y Teleantioquia. Para Avendaño, la empresa debió asumir un rol activo para garantizar la seguridad de los pasajeros: “Ellos, como empresa, debían exigir que los pasajeros llevaran los chalecos. Si se los quitaron, debieron parar la embarcación o devolverse y bajar al personal, pero no transportar a la gente con la inseguridad en que lo hicieron”.

Otro punto crítico señalado por la familia es la falta de un profesional en rescate a bordo. Alberto Avendaño fue enfático al afirmar que “la embarcación debió tener un profesional salvavidas o rescatista, por si se llegaba a presentar un incidente como el ocurrido y en el cual perdió la vida Alexander”. La ausencia de este personal, sumada a la demora en la reacción de la tripulación, configura, a juicio de la familia, un caso de omisión de auxilio que podría tener consecuencias legales para la empresa.

«Eso es completamente falso. Ellos están buscando la forma de encubrir todo. En ese planchón hubo todas las irregularidades que uno se pueda imaginar»

Alberto Avendaño, padre de Alexánder Avendaño

La versión del padre se contrapone al comunicado emitido por Inversiones Los Lagos de Guatapé, donde la empresa aseguraba que “contaba con todos los permisos y requisitos exigidos por la normatividad vigente, incluyendo certificados técnicos, pólizas, equipos de seguridad y protocolos de prevención para pasajeros y tripulación”. Asimismo, la empresa se desligó de tener facultades para ejercer funciones policiales o de autoridad portuaria dentro de la embarcación. Sin embargo, Alberto Avendaño calificó estas afirmaciones como un intento de encubrimiento y reiteró que “a él lo torturaron, lo golpearon, le quitaron la ropa. Gritaban: ‘Ahóguenlo’. Nada más, con todo, él no aguantó la presión y se tiró al agua. Para mí, eso es más que un homicidio y esperamos que eso se aclare porque, hasta ahora, no se ha hecho nada”.

La familia de Alexánder Avendaño, asesorada por la abogada Wendy Herrera, quien fue captada en una foto del pasado 2 de junio relacionada con el caso, evalúa iniciar acciones legales tanto contra la empresa operadora como contra los presuntos agresores. Mientras tanto, el embalse El Peñol-Guatapé sigue siendo escenario de un debate sobre la seguridad en las actividades turísticas y la responsabilidad de las empresas que operan en sus aguas, mientras la comunidad y las autoridades esperan que se esclarezca la verdad detrás de la muerte del joven.

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