Carlos Pérez, padre del periodista independiente Mateo Pérez Rueda, de 25 años y estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad Nacional, ha confesado haber perdido toda esperanza de encontrar con vida a su hijo, desaparecido hace varios días en la vereda Palmichal del municipio de Briceño, en el norte de Antioquia. Pérez reveló que le había aconsejado encarecidamente a Mateo no viajar a esa zona por la inseguridad reinante, pero el joven decidió ir adelante confiando en la presencia de la Policía y el Ejército. La familia, radicada en Yarumal, recibió un comunicado de la Alcaldía de Briceño el 7 de mayo de 2026 confirmando la suspensión de las búsquedas debido al alto riesgo.
Mateo Pérez Rueda, quien impulsaba el proyecto periodístico El Confidente y se sostenía vendiendo ensaladas de frutas, había viajado a Briceño para realizar un trabajo periodístico. Sus pertenencias, incluyendo la motocicleta, billetera, llaves y teléfono móvil, fueron halladas en un hotel del municipio y en el trayecto rural hacia Palmichal. La zona está bajo control de grupos armados ilegales, como las disidencias del frente 36 de las Farc, lo que impide el ingreso del Ejército, la Policía y la Cruz Roja, según han informado las autoridades locales que recomendaron suspender las operaciones por enfrentamientos recientes.
La desesperación de la familia y el llamado a las autoridades
En medio de la angustia, Carlos Pérez detalló la última conversación con su hijo, quien insistió en partir pese a las advertencias. Autoridades como la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y la Policía mantienen una comunicación constante con la familia en la investigación. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, conversó directamente con el hermano de Mateo, Julián Pérez, mientras una comisión de la Iglesia y el fotógrafo Jesús Abad Colorado recuperaron y entregaron las pertenencias del desaparecido.
«Lo que nos han dicho todos es que no pueden, que no pueden entrar a la zona»
Carlos Pérez, padre de Mateo Pérez Rueda
«Yo le aconsejé que no fuera. Y él dijo que tenía que irse porque la Policía estaba allá, el Ejército»
Carlos Pérez, padre de Mateo Pérez Rueda
El primo de Mateo expresó la frustración colectiva ante la situación, subrayando la impotencia en un país donde aún existen áreas inalcanzables por la violencia. Esta desaparición resalta la vulnerabilidad de los periodistas en zonas de conflicto y pone en evidencia los límites de la Fuerza Pública frente a los grupos armados, dejando a la familia en Yarumal a la espera de cualquier noticia en un caso que conmociona al norte de Antioquia.
«Es muy triste que en el país todavía tengamos lugares donde sabemos que una persona desaparecida podría estar y nadie puede ingresar por ella»
Primo de Mateo Pérez Rueda











