Padre Walter Zapata canta Yeison Jiménez en intervención religiosa de Antioquia y defiende género popular

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El sacerdote antioqueño Walter Zapata, miembro del obispado castrense y colaborador del canal RCN, generó un amplio debate en redes sociales al interpretar fragmentos de la canción «¿Por qué la envidia?» del cantante Yeison Jiménez durante una intervención religiosa en un salón de conferencias en Antioquia. No se trató de una misa formal, sino de un momento espontáneo en el que el padre Zapata buscaba transmitir un mensaje de resiliencia y superación, introduciendo la interpretación con la frase «la envidia es el homenaje que la mediocridad le hace al talento». En respuesta a las críticas, el sacerdote defendió su acción en una entrevista con La Kalle, afirmando que la música popular no es pecado.

Con seis años trabajando en el canal RCN, donde ofrece frases motivacionales por las mañanas, y veinte años de experiencia cantando, el padre Zapata ha cultivado una relación cercana con el mundo de la música popular. Él mismo relató un encuentro breve pero especial con Yeison Jiménez, de apenas dos minutos, y ha conocido a figuras como Vicente Fernández y Pipe Álzate. Además, conversó con el creador de contenido Sebastián Hoyos sobre el incidente, destacando su pasión por este género musical.

Debate en redes y defensa del sacerdote

El video de la interpretación se viralizó rápidamente en plataformas como TikTok y X, desatando opiniones divididas sobre la intersección entre lo religioso y lo popular. Aunque la mayoría de los comentarios fueron positivos, algunos críticos cuestionaron la pertinencia de la canción en un contexto religioso, pero el padre Zapata no recibió ninguna sanción formal; solo el vicario le recomendó prudencia en el futuro.

«Aquí saboreando, saboreando las mieles de la fama. Es que llevo 6 años en el canal, 20 años cantando y hasta ahora salió».

Padre Walter Zapata, sacerdote

En su defensa, el sacerdote enfatizó su autenticidad y la necesidad de una Iglesia más cercana a la gente, sin por ello imitar estilos de vida ajenos. Recordó que canciones como la de Yeison Jiménez no promueven vicios como el alcoholismo, y criticó el exceso de consumo de ciertas letras que alimentan pensamientos negativos.

«Yo soy como soy. No tengo nada que ocultar, porque a veces uno no ve cosas malas donde la gente las ve y a veces uno ve cosas buenas donde la gente no las ve».

Padre Walter Zapata, sacerdote

«Tuvimos un momentico muy especial, yo creo que por ahí unos dos minutos y yo a ellos los quiero mucho porque yo soy amante de la música popular».

Padre Walter Zapata, sacerdote

Con humor, el padre Zapata celebró el impacto de su video al decir que estaba feliz de haberle «arruinado la fiesta a Bad Bunny», y abogó por una Iglesia renovada, citando a San Juan Pablo II: «Si tenemos que volver a empezar con 12, hay que volver a empezar con 12». «Necesitamos una iglesia más cercana. No significa vivir lo que la gente vive», explicó, insistiendo en que «total, que la música popular no es pecado, no es mala. Lo que es muy bueno. ¿Qué es lo malo? Que usted se ponga 2 o 3 días a tomar y a escuchar la misma canción y alimentar la mente con letras que no son tan buenas». Este episodio refleja el creciente diálogo entre la fe y la cultura popular en Colombia.

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