Manolo Betancur, un panadero colombiano radicado en Estados Unidos, ha extendido su labor humanitaria desde las zonas de guerra en Ucrania hasta las veredas inundadas de Córdoba, en la región caribeña de Colombia. Tras viajar con una camioneta cargada de donaciones, alimentos y víveres provenientes de la comunidad americana, organizaciones y paisanos en Estados Unidos, Betancur se unió a un grupo de jóvenes empresarios de Montería liderados por Daniela García y Ornela Bruno para llevar ayuda a miles de familias afectadas por dos frentes fríos intensos y un tercero en curso, que han impactado 27 de los 30 municipios del departamento y ocho de los 32 en el país.
Las inundaciones han arrasado ganados y cultivos en Montería y las zonas rurales más apartadas, dejando a miles de personas en vulnerabilidad extrema. Motivados por la experiencia de Betancur en Ucrania, donde durante cuatro años ha apoyado voluntariamente a panaderos y panaderías en medio del conflicto con Rusia, este esfuerzo replica esa solidaridad en su patria. Entre las acciones destacadas, distribuyen pasteles para celebrar cumpleaños de niños afectados, trayendo un toque de alegría a medio de la tragedia, todo financiado con cientos de dólares en insumos donados en su panadería en Estados Unidos.
De la guerra en Europa a las lluvias en Colombia
Daniela García, empresaria de Montería, expresó su entusiasmo por la llegada de Betancur con el vehículo esencial para acceder a las veredas más remotas. Ornela Bruno, también empresaria cordobesa, destacó cómo tejieron una red de apoyo desde el inicio de las inundaciones al contactar a Betancur tras ver en sus historias de Instagram su intención de llevar donaciones a la zona rural, priorizando estas áreas olvidadas.
“Si he viajado a Ucrania a ayudar a panaderos y panaderías en un país que está en guerra, ¿cómo no hacerlo por Colombia, por mi país?”
Manolo Betancur, panadero
Betancur detalló que las donaciones provienen de la ayuda de la comunidad americana, organizaciones y colombianos residentes en Estados Unidos, recolectadas directamente en su panadería. Daniela García añadió: “vino con muchas ayudas. Además, trajo el carro que se necesitaba para poder llegar hasta allá; entonces, estamos muy contentas y felices de poder ir hoy a las veredas más afectadas”. Ornela Bruno reforzó: “Hemos tejido una red de apoyo desde que empezó el tema de las inundaciones y contactamos a Manolo porque vimos, a través de sus historias, que quería traer donaciones a Córdoba y la zona rural; para nosotros, ha sido una prioridad”.
Esta iniciativa no solo amplía el alcance de la ayuda humanitaria a las emergencias por lluvias en Colombia, sino que inspira a más personas a replicar gestos solidarios, recordando que la empatía trasciende fronteras, como lo evidencia la labor de Betancur respaldada por la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) y visible en sus redes sociales (@manolobetancur/IG).















