La actriz colombiana Paola Turbay, de 54 años y ex Señorita Colombia, reveló en entrevistas recientes conducidas en los programas Mujeres sin filtro y Yo, José Gabriel de Canal RCN que rechazó la oferta del fallecido libretista Fernando Gaitán para interpretar el rol protagonista de Beatriz Pinzón, conocida como Betty, en la exitosa telenovela Yo soy Betty, la fea. Esta confesión surge en un momento clave, coincidiendo con la promoción de la continuación de la producción que marcó un hito en la televisión latinoamericana.
La propuesta le llegó a Turbay tras la transformación de Canal RCN en un canal privado, pero ella decidió no aceptarla porque no se sentía preparada para asumir un personaje tan emblemático. En lugar de ello, optó por dedicarse a su formación actoral, comenzando estudios con el reconocido coach Alfonso Ortiz y luego viajando a Estados Unidos para formarse en un conservatorio, lo que impidió su regreso a tiempo para el proyecto. Finalmente, el rol fue asignado a Ana María Orozco, quien consolidó a Betty como un ícono inolvidable de la pantalla chica.
Una carrera forjada en la perseverancia
Paola Turbay inició su trayectoria en los medios como presentadora, convirtiéndose en la primera Señorita Colombia en aparecer en televisión tras ganar el certamen de belleza. Su decisión de priorizar la preparación profesional la llevó a rechazar no solo esta oportunidad, sino también invitaciones a participar en Masterchef Celebrity Colombia, dado su carácter competitivo que podría haber interferido en el ambiente del reality. Además, la dramaturga Fanny Mikey insistió en su participación en obras de teatro, abriéndole puertas en el ámbito escénico. Turbay ha continuado su carrera con roles destacados, como en la telenovela Ana de nadie, donde compartió créditos con Sebastián Carvajal y Jorge Enrique Abello.
“Empezó a echarme el cuento y me dijo ‘haga de Betty’. Déjeme yo me preparo. Y ahí empecé a estudiar con Alfonso Ortiz y ya después me fui a Estados Unidos y me formé allá en conservatorio”
Paola Turbay, actriz
Esta revelación no solo arroja luz sobre las decisiones que moldearon la carrera de Turbay, sino que también resalta el impacto perdurable de Yo soy Betty, la fea, cuya secuela genera gran expectativa entre los fanáticos, recordando cómo un rol icónico pudo haber tenido una protagonista diferente.

















