La jueza de control de garantías dictó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Deibi Gabriel Acevedo Sánchez y Anngi Natalia Díaz Sierra, la pareja señalada del homicidio del guardia de seguridad de TransMilenio Cristian David Garzón Castro. Durante la audiencia de imputación, ninguno de los dos aceptó los cargos que la Fiscalía les imputó por homicidio agravado. Los hechos ocurrieron cuando Garzón Castro, de 27 años, les impidió ingresar sin pagar a la estación Terreros de TransMilenio, en Soacha, Cundinamarca, el viernes 18 de septiembre de 2026 a las 9:12 de la mañana, desatando una discusión que terminó en tragedia.
De acuerdo con la investigación, Acevedo Sánchez habría atacado al guardia con una navaja, causándole una herida en el quinto espacio intercostal izquierdo, a la altura del corazón. La víctima fue trasladada de inmediato por sus compañeros de seguridad a la IPS Virrey Solís de Soacha, donde murió minutos después. Paralelamente, la Policía capturó en flagrancia a la pareja en la vía pública e incautó el arma blanca. La Fiscalía detalló que Díaz Sierra, quien registra anotaciones judiciales previas por delitos como hurto calificado, inasistencia alimentaria, tráfico y fabricación de estupefacientes y violencia intrafamiliar, habría instigado verbalmente a su pareja para que continuara la agresión.
Una vida truncada por la intolerancia
Durante la imputación de cargos, el fiscal del caso fue contundente al describir la agresión. “Usted, señor Deivid Gabriel Acevedo Sánchez, mató al señor guarda de seguridad del sistema de TransMilenio, utilizando para ello un arma cortopunzante tipo navaja, causándole una herida en el quinto espacio intercostal izquierdo, es decir, en el torso a la altura del corazón la cual le causó la muerte. Ataque desproporcionado que usted realizó por una razón insignificante, como es que la víctima impidió que usted y la señora Angie Natalia Díaz Sierra ingresaran a la estación de Transmilenio sin pagar el pasaje, que tiene un costo de $3.350”. Sobre el papel de Díaz Sierra, el fiscal agregó que “la muerte fue instigada por usted, toda vez que en los momentos de la confrontación le decía a Deivid que apuñalara al señor, logrando que el señor Deivid realizara el ataque y la agresión que le causó la muerte”.
El crimen ha generado una ola de rechazo por parte de las autoridades. En un comunicado, TransMilenio expresó su dolor y se solidarizó con la familia: “Con profundo dolor, nos unimos en luto por la pérdida de Cristian David Garzón Castro, uno de nuestros vigilantes de la escuadra antievasión”. La empresa confirmó que colabora plenamente con las autoridades en el esclarecimiento del caso. Julián Sánchez Perico, alcalde de Soacha, también se pronunció con firmeza al afirmar que “una persona que cumple con su labor no puede perder la vida por exigir el cumplimiento de las normas”. En su mensaje, el mandatario local hizo un “llamado firme: más respeto por la vida, más tolerancia y cero violencia”, al tiempo que agradeció la labor de la Policía, la Fiscalía y el CTI en la rápida captura de los responsables.
“No es aceptable que se trunque de esa forma la vida de este joven de 27 años”
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
Este homicidio, ocurrido por una evasión de un pasaje de $3.350, ha sido calificado por las autoridades como un acto desproporcionado y un reflejo de la intolerancia que persiste en la sociedad. Con la medida de aseguramiento intramural, la pareja permanecerá en prisión mientras avanzan las investigaciones. El caso de Cristian David Garzón Castro se suma a la creciente lista de trabajadores de servicios públicos que pierden la vida en el cumplimiento de su deber, lo que ha encendido las alarmas sobre la necesidad de proteger a quienes velan por el orden y la seguridad en el sistema de transporte.










