El Directorio Nacional del Partido Conservador de Colombia descartó este martes 24 de marzo respaldar la candidatura de Iván Cepeda Castro a la Presidencia de la República y decidió priorizar su apoyo entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella de cara a la primera vuelta electoral del 31 de mayo de 2026. La decisión, impulsada por el presidente del partido y senador Efraín Cepeda, surgió tras un análisis interno que evidenció profundas diferencias ideológicas con el senador Cepeda, calificado como un comunista marxista-leninista.
En la reunión, celebrada en Bogotá, no se registraron posturas a favor de Iván Cepeda, mientras que se escucharon opiniones divididas entre los defensores del apodado Tigre Tony, Abelardo de la Espriella, y la senadora Paloma Valencia. Esta exploración, según Efraín Cepeda, refleja la diversidad de matices dentro del partido, que no alcanzó unanimidades pero descartó de plano al precandidato del pacto de izquierda. El contexto se enmarca en las elecciones legislativas del 8 de marzo, tras las cuales los conservadores no inscribieron candidatos presidenciales antes del límite del 13 de marzo, optando por precandidatos internos como el propio Efraín Cepeda, Juana Carolina Londoño, Rubén Darío Lizarralde y el coronel retirado Carlos Velásquez.
Encuestas y el peso del escándalo de Wadith Manzur
Las encuestas recientes complican el panorama para los conservadores. Una medición de CNC del 22 de marzo posiciona a Iván Cepeda con 34,5 por ciento de intención de voto, seguido por Paloma Valencia con 22,2 por ciento y Abelardo de la Espriella con 15,4 por ciento, en tanto que sondeos de Atlas-Intel muestran tendencias similares. Ningún candidato alcanzará el 50 por ciento más uno requerido para ganar en primera vuelta, lo que apunta a una contienda reñida en la segunda ronda. Además, el nombre de Abelardo de la Espriella se ve salpicado por el escándalo de Wadith Manzur, contratista detenido el 11 de marzo por cohecho impropio en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), quien acumuló contratos por más de 80.000 millones de pesos en municipios como Cotorra, El Salado y Saravena, y ahora cumple detención domiciliaria.
«Para un partido como el Partido Conservador, que es un partido defensor de la familia, de la propiedad privada, de la división de poderes, del respeto a la Constitución, del orden, entre otras cosas, no es un partido que podría apoyar al comunista marxista-leninista que hoy está en campaña y que promete semidestruir, sino destruir, al sector privado, que no tiene respeto por la división de poderes».
Efraín Cepeda, senador y presidente del Partido Conservador
«Escuchamos varias posturas. Escuchamos posturas con el Tigre, escuchamos posturas con Paloma. No hubo posturas con Iván Cepeda. Hoy solo fue exploratorio y solo fue escuchar la bancada y de ninguna manera hubo unanimidades en eso, sino varias visiones. Yo creo que de eso se trata un partido como el este, que puede ser de matices».
Efraín Cepeda, senador y presidente del Partido Conservador
Con esta resolución, el Partido Conservador busca reposicionarse en un tablero electoral fragmentado, donde las alianzas serán clave para influir en el desenlace de las presidenciales de 2026, en un momento en que las ideologías chocan y los escándalos judiciales marcan el pulso de las candidaturas emergentes.












