A partir del 1 de enero de 2026, el pasaje urbano de buseta en Ibagué registrará un incremento de 400 pesos, equivalente a un 13,8 por ciento, tras una concertación entre la Alcaldía local y el gremio transportador, representado por empresas como Cotrautol, Expreso Ibagué, Cámbulos, Tures Tolima, La Ibaguereña, López de Galarza y Translaín. Esta decisión, liderada por el secretario de Movilidad, Ricardo Rodríguez, y con la participación de Carlos Beltrán, presidente del consejo de administración de Cotrautol, no afectará las tarifas del transporte rural, preservando así el equilibrio económico en las veredas y corregimientos.
El ajuste busca equilibrar la sostenibilidad del servicio con la economía de los usuarios, en un contexto donde el aumento es inferior al 23 por ciento del salario mínimo para 2026. Más de 900 busetas afiliadas mueven diariamente alrededor de 200 pasajeros por vehículo, lo que suma entre 4.000 y 4.500 usuarios mensuales por buseta, impactando a miles de ibaguereños que dependen del transporte público urbano. Los transportadores argumentan que operan con costos elevados, como el SOAT, seguros, impuestos, salarios de conductores, cambio de aceite, parqueaderos y combustible, además de un gasto anual de 1.200.000 pesos por llanta, tras años sin alzas acordes a la tarifa técnica que los obligaban a trabajar a pérdidas.
Usuarios expresan inconformidad por el impacto en sus bolsillos
El nuevo pasaje pasará de 2.900 a 3.300 pesos por recorrido, lo que eleva el costo diario de ida y vuelta de 5.800 a 6.800 pesos, generando quejas entre los ciudadanos por el disparo en los gastos hogareños. Una joven trabajadora de almacén relató su experiencia: el año pasado pagaba 2.900 pesos por recorrido, pero recientemente el conductor le exigió 400 pesos adicionales, calificando el aumento como excesivo. Por su parte, Gonzalo, vendedor ambulante y trabajador independiente, lamentó que cuatrocientos pesos eleven sus gastos diarios en transporte, saliendo directamente de su bolsillo.
“Hemos concertado no subir las tarifas diferenciales que tenemos para el sector rural, esto con el fin de sostener el equilibrio económico en el sector campesino”
Ricardo Rodríguez, secretario de Movilidad de Ibagué
Los representantes del gremio destacan que esta tarifa les permitirá alcanzar un equilibrio financiero ante los altos costos operativos. Sin embargo, persisten las quejas de los usuarios por busetas antiguas, incomodidad y contaminación, con sugerencias de optar por motos como alternativa más viable. Esta medida protege la economía campesina, pero genera descontento en la ciudad por su efecto en los presupuestos familiares de miles de ibaguereños.
“La esperanza es que la tarifa de este año nos permita alcanzar un equilibrio financiero, porque los costos del transporte son muy elevados”
Carlos Beltrán, presidente del consejo de administración de Cotrautol

















