El expresidente colombiano Gustavo Petro fue objeto de una interrupción por parte de un pasajero no identificado durante un vuelo de Aeroméxico con destino a Ciudad de México, cuando el hombre se acercó a su asiento en primera clase y le gritó la consigna política “¡Estamos firmes por la patria, firmes!”. El incidente ocurrió previo al aterrizaje del avión y refleja la polarización que aún genera la figura del exmandatario en el país.
Petro viajó a México luego de recibir autorización del Congreso colombiano para salir del territorio nacional, en medio de una polémica por la negativa de la aerolínea Avianca a transportarlo, argumentando su inclusión en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos. El expresidente denunció que dicha inclusión obedece a un posible “overcompliance” o aplicación excesiva de sanciones por parte de las empresas, lo que calificó como una medida desproporcionada.
El contexto del viaje y las declaraciones cruzadas
Durante su trayecto, el expresidente ecuatoriano Rafael Correa se refirió al episodio en redes sociales y aseguró: “Venía de Colombia, esta entrevista se está grabando en Ciudad de México, en un vuelo de Avianca y te suspendieron”. Ante esto, Petro respondió escuetamente: “Sí, sí”, en un audio que circuló posteriormente. La situación puso de relieve las dificultades logísticas que enfrentó el exmandatario para llegar a su destino.
“¡Estamos firmes por la patria, firmes!”
Pasajero no identificado, durante el vuelo de Aeroméxico
Ya en México, Petro se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien le propuso participar en “coordinaciones intelectuales académicas”, oferta que el expresidente colombiano rechazó. Posteriormente, ofreció una conferencia sobre crisis climática en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde afirmó sin presentar pruebas que una operación digital con dos millones de bots influyó en las elecciones presidenciales de Colombia, y advirtió que ese esquema podría expandirse a Brasil y México.
La estancia de Gustavo Petro en territorio mexicano se extenderá hasta el 2 de septiembre de 2026, lo que ha generado expectativas sobre posibles nuevos encuentros políticos y académicos durante su permanencia en el país.










