Desde el 1 de abril de 2025, los peajes en Colombia experimentaron un aumento del 9,28 por ciento, alcanzando valores históricos, impulsados por el Índice de Precios al Consumidor de 2023, mientras que el precio promedio nacional de la gasolina corriente superó los 15.700 pesos por galón en noviembre de 2025, llegando a 15.968 pesos, en medio de la proximidad de las vacaciones de diciembre. Esta medida, ejecutada por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), el Instituto Nacional de Vías (Invías) y concesionarios privados, se suma a un incremento de 100 pesos anunciado el 24 de octubre de 2025 por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), derivado del desmonte gradual del subsidio al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc).
En rutas clave como Bogotá-Villavicencio y Medellín-Rionegro, el costo de los peajes de categoría I ya supera los 100.000 pesos por trayecto sencillo, afectando especialmente a transportadores de carga y viajeros. Los camiones representan solo el 19,9 por ciento del tráfico en carreteras concesionadas, pero contribuyen con el 41 por ciento del recaudo total, según datos del sector. Para diciembre de 2025, se esperan 5,4 millones de vehículos en movimiento hacia destinos turísticos y familiares, lo que agrava el impacto en presupuestos y precios de la canasta básica.
Preocupaciones del sector transporte y economistas
La Asociación Colombiana de Camioneros (ACC) ha solicitado mesas técnicas al Ministerio de Transporte para explorar alternativas a estas actualizaciones tarifarias, mientras que Fedetranscarga pide una revisión de la política para garantizar equidad y competitividad logística. Las variaciones en el precio de la gasolina se observan por ciudades, con proyecciones que podrían elevarlo hasta los 18.000 pesos, en un contexto de temporada alta que presiona la infraestructura vial por mantenimiento y mejoramiento.
“aunque los camiones representan el 19,9% del tráfico en carreteras concesionadas, aportan el 41% del recaudo total en esas vías”
Arnulfo Cuervo, presidente de Fedetranscarga
Estos ajustes, conforme a la normativa vigente, buscan reducir el déficit del Fepc y financiar mejoras viales, pero generan tensiones en el costo de vida.
“la reducción del subsidio era inevitable ante el déficit fiscal, pero el traslado total del costo al consumidor final ejerce presión sobre la inflación y el costo de vida”
Jorge Restrepo, economista y docente universitario
Con el fin de año acercándose, los viajeros y transportadores enfrentan un panorama de mayores gastos que podría alterar planes familiares y encarecer bienes de primera necesidad en todo el país.















