La senadora Jennifer Pedraza, de Dignidad y Compromiso, lanzó una fuerte acusación contra la congresista Alejandra Omaña y otros miembros del Pacto Histórico, señalándolos de promover una supuesta “agenda proxeneta” vinculada a empresarios del webcam en el Congreso de la República. La denuncia fue realizada en una entrevista con Caracol Radio, donde Pedraza afirmó que existe un lobby empresarial del webcam que busca influir en las decisiones legislativas, generando una inmediata reacción de Omaña, quien calificó la acusación como “muy grave” y anunció acciones legales en su contra.
El señalamiento de Pedraza se da en medio del debate sobre la regulación del trabajo sexual en Colombia, un tema que ha dividido posturas dentro del espectro político y feminista. Mientras la senadora de Dignidad y Compromiso defiende una posición abolicionista, asegurando que el trabajo sexual constituye explotación sexual, Omaña aboga por un enfoque regulacionista que garantice derechos laborales a las trabajadoras sexuales, tanto a quienes desean salir de la actividad como a quienes la ejercen voluntariamente. La controversia se intensifica por nuevas pruebas que involucrarían a Juliana Guerrero con una presunta red de corrupción para adjudicar contratos del Gobierno, contexto que Pedraza aprovechó para hacer públicas sus críticas.
Las declaraciones que encendieron la polémica
En la entrevista radial, la senadora Pedraza fue contundente al referirse al lobby empresarial que, según ella, opera en el Congreso. “Yo estoy absolutamente en contra de la agenda proxeneta, y no me refiero solo a usted, me refiero también a quienes se han movido para hacerlo hoy en el Congreso”, manifestó, dejando claro que su acusación no se limita a Omaña sino a un grupo más amplio de personas que promueven esos intereses. Agregó que se trata de “un lobby en particular de los empresarios, de los webcam, de los empresarios. Ni siquiera estoy hablando en particular de lo que tiene que ver con quienes ven en una visión regulacionista la garantía de los trabajos, de los derechos de las mujeres que para mí están en explotación sexual”.
“Yo estoy absolutamente en contra de la agenda proxeneta, y no me refiero solo a usted, me refiero también a quienes se han movido para hacerlo hoy en el Congreso”.
Jennifer Pedraza, senadora de Dignidad y Compromiso
Por su parte, Alejandra Omaña rechazó de manera tajante las imputaciones de Pedraza y aseguró que su gestión legislativa siempre ha estado orientada a defender los derechos de quienes ejercen el trabajo sexual. “No se puede simplemente lanzar acusaciones a diestra y siniestra sin saber las consecuencias de eso”, advirtió la congresista del Pacto Histórico, quien además anunció que interpondrá una demanda contra Pedraza por el señalamiento. Omaña enfatizó que su postura no defiende a proxenetas sino a trabajadoras sexuales que buscan condiciones laborales dignas.
“No se puede simplemente lanzar acusaciones a diestra y siniestra sin saber las consecuencias de eso”.
Alejandra Omaña, congresista del Pacto Histórico
Un debate que trasciende el Congreso
Este cruce de declaraciones refleja las profundas diferencias entre las posturas abolicionista y regulacionista sobre el trabajo sexual, un tema que sigue polarizando a la opinión pública y al movimiento feminista en Colombia. Mientras que Pedraza insiste en que el lobby empresarial del webcam busca legitimar la explotación sexual, Omaña defiende su enfoque como una forma de proteger a mujeres vulnerables. La confrontación, ahora con acciones legales de por medio, promete mantener el debate en la agenda del Congreso en los próximos días, con implicaciones tanto políticas como sociales para el país.












