La senadora Martha Peralta, del Movimiento Alternativo Indígena y Social – Mais, y el exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo, protagonizaron un tenso cruce de acusaciones a través de la red social X durante el fin de semana, en medio del escándalo de corrupción que sacude a la entidad. Carrillo, quien salió de la dirección de la Ungrd en medio de cuestionamientos, lanzó un duro mensaje el 20 de julio contra Peralta, sugiriendo que su curul podría estar en riesgo por su presunta implicación en el caso y por su voto en la elección del nuevo presidente del Congreso, que finalmente recayó en el conservador Honorio Henríquez, del Centro Democrático.
En su publicación inicial, Carrillo cuestionó directamente a Peralta: “La curul de Martha Peralta se perderá en el momento en que vuelva a la cárcel, pero hoy al parecer votará con Abelardo de la Espriella. Senadora Martha Peralta, ¿su voto será por (Alfredo) Deluque? ¿Hará público su voto como pidió el presidente Gustavo Petro?”. La senadora respondió al día siguiente, 21 de julio, con una defensa de su actuación y una crítica directa a la gestión de Carrillo. “El mismo presidente Gustavo Petro se lo dijo a toda Colombia: ‘no lo saco porque hay ley de garantías’. Usted va a terminar siendo el (Jorge Enrique) Robledo de este sector alternativo. Se lo pronostico”, escribió Peralta, comparando al exdirector con el crítico de izquierda que ha sido voz disidente dentro del petrismo.
Un cruce de acusaciones personales y políticas
Peralta no solo se defendió, sino que atacó la trayectoria de Carrillo: “Deje de estar juzgando a la gente; la vida da muchas vueltas. Mi voto fue coherente y público, como lo pidió el presidente Gustavo Petro. Yo sí tengo lealtad y principios. Gustavo lo sabe. No como contigo, que nunca se sabe qué esperar”. La respuesta de Carrillo no se hizo esperar: “Mentirosa como siempre, el presidente todo el tiempo tuvo a su disposición mi renuncia, si me quería fuera de la Ungrd solo necesitaba enviar un mensaje. Senadora, el escándalo de la Ungrd le costó a nuestro proyecto político la reserva moral. Hoy los que se han robado una y otra vez el país andan envalentonados diciendo que todos somos unos corruptos”. En una réplica aún más ácida, añadió: “Usted estaba metida de cabeza en la unidad, o va a decir que no se reunía con Olmedo. ¡La lambonería no es lealtad!”.
Detrás de este enfrentamiento público se encuentra la investigación que adelanta la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia contra Peralta por los delitos de tráfico de influencias y cohecho impropio, en el marco del escándalo de corrupción de la Ungrd que involucra un contrato por 2.200 millones de pesos para la adquisición de maquinaria amarilla destinada a La Guajira. Los testimonios del exdirector de la Ungrd, Olmedo López, y del exsubdirector Sneyder Pinilla han señalado a la senadora de haber direccionado dicho contrato, presuntamente para obtener apoyos a las reformas del Gobierno de Gustavo Petro. Peralta, quien estuvo recluida cinco días en junio de 2026 por orden de la Corte para garantizar su presencia en la indagatoria, ha rechazado categóricamente los señalamientos.
«La curul de Martha Peralta se perderá en el momento en que vuelva a la cárcel, pero hoy al parecer votará con Abelardo de la Espriella.»
Carlos Carrillo, exdirector de la Ungrd (mensaje en X, 20 de julio)
Más allá de las descalificaciones personales, el cruce deja al descubierto las fisuras internas dentro del Pacto Histórico, donde tanto Carrillo como Peralta se declaran leales al presidente Petro, pero divergen en sus métodos y alianzas. La senadora, a diferencia de otros miembros de la coalición de gobierno, no mostró su voto ante la plenaria del Senado durante la elección de la nueva mesa directiva, lo que generó suspicacias sobre un posible apoyo a Alfredo Deluque, quien finalmente perdió la presidencia frente a Henríquez. Carrillo, por su parte, intenta desmarcarse de las acusaciones que pesan sobre la Ungrd y recuerda que puso su cargo a disposición del Ejecutivo en todo momento, mientras que Peralta defiende su coherencia y advierte que el exdirector terminará siendo una figura crítica como Jorge Enrique Robledo, un viejo conocido del espectro político alternativo que hoy se opone abiertamente a Petro.












