En la noche del viernes 24 de abril de 2026, la periodista María Paola Sierra, colega de Noticias Caracol, denunció el robo del iPad de su hija tras romper el vidrio de su camioneta en Bogotá, recibiendo como primera respuesta de la Policía Metropolitana la frase «no dejen nada de valor a la vista». El mismo día, su compañero Luis Eduardo Maldonado reportó el hurto de las cuatro llantas del auto de su hijo, desmontadas en apenas cinco minutos frente a un almacén de cadena en El Polo, barrio de Barrios Unidos, lo que pone en evidencia el creciente clima de inseguridad en la capital.
María Paola Sierra expresó profundo dolor, rabia e impotencia por este incidente, que marca su tercer robo en dos años en Bogotá. Recordó que su segundo atraco ocurrió en el parqueadero privado de un Jumbo, adjuntando pruebas de ello, y criticó duramente la respuesta policial por revictimizar a las víctimas en lugar de enfocarse en capturar a los delincuentes. En redes sociales, como su cuenta de X (@mariapaosierra), rechazó opiniones que la responsabilizan, como la de un usuario que le sugirió no aprender de experiencias previas y seguir dejando objetos visibles, equiparándolo a «dar papaya», expresión colombiana que alude a exponerse innecesariamente a riesgos.
«Acaban de romper el vidrio de mi carro para robar el iPad de mi hija. Lo primero que me dijo la policía fue: ‘no dejen nada de valor a la vista’»
María Paola Sierra, periodista
Revictimización y críticas a la normalización del delito
Sierra arremetió contra mentalidades que culpan a la víctima en vez del ladrón, afirmando que esa visión tiene a la ciudad de rodillas y confunde la libertad de circular con dar papaya, síntoma de una sociedad enferma que ha normalizado el miedo por encima de los derechos ciudadanos. Dirigió críticas al alcalde Carlos Fernando Galán y al presidente Gustavo Petro por la escalada de inseguridad, en un contexto de incidentes similares como el asalto a dos mujeres el 27 de marzo en La Calleja o el robo a una familia en el parqueadero de un restaurante en la calle 127 con Autopista Norte apenas un día antes.
«Siento dolor, rabia e impotencia. En 2 años es mi tercer robo en Bogotá»
María Paola Sierra, periodista
En el caso de Luis Eduardo Maldonado, los delincuentes actuaron con audacia frente al almacén, desmontando las llantas en solo cinco minutos, lo que resalta la impunidad reinante. Estas denuncias, compartidas en X, no solo visibilizan la vulnerabilidad de los periodistas bogotanos, sino que alimentan un debate nacional sobre cómo la capital ha normalizado lo anormal, dejando a ciudadanos comunes expuestos a robos cotidianos en calles y parqueaderos privados.
«Confundir la libertad de circular con ‘dar papaya’ es síntoma de una sociedad enferma que normalizó el miedo por encima del derecho»
María Paola Sierra, periodista












