Peritos colombianos llegan a Caracas para evitar fosas comunes tras terremoto

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Un equipo de peritos del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses de Colombia (Senamecf) arribó a Venezuela para agilizar la identificación de las víctimas fatales del doble terremoto del 24 de junio de 2026, una tragedia que ha dejado 3.342 fallecidos y 16.740 heridos. La llegada de los expertos colombianos busca evitar el colapso total de las morgues y centros de acopio en Caracas y las zonas costeras más afectadas, como La Guaira, Caraballeda y Playa Grande. El Protocolo de Ocho Pasos implementado por el Senamecf establece un proceso riguroso que comienza con el ingreso del cadáver y continúa con el reconocimiento visual, la verificación de identidad, las diligencias forenses, la emisión de una orden de entrega por parte del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), la revisión de documentos —que exige la cédula original y una copia—, la firma del acta correspondiente y, finalmente, la autorización de retiro, que en la mayoría de los casos requiere la intervención de una empresa funeraria identificada.

La desorganización institucional y la magnitud de la catástrofe han generado una angustia insoportable entre los familiares de las víctimas. Mayra Martín, quien busca a un ser querido desaparecido, expresó su desesperación al afirmar que “ellos nos mandan para allá, nos mandan para acá y en realidad necesitamos saber”. La impotencia también se refleja en el relato de Daniel Franco, ciudadano colombiano que narró su calvario: “Primero nos muestran fotos, pero yo no la vi ahí; luego caminaba entre los cuerpos intentando buscarla”. Mientras tanto, en localidades como Playa Grande, cientos de personas se resisten a abandonar las ruinas de sus hogares, aferradas a la esperanza de obtener información sobre sus familiares desaparecidos, en medio de un paisaje devastado por más de 1,25 millones de toneladas de escombros solo en esa zona costera.

Ayuda internacional se retira y persiste el riesgo de fosas comunes

De los 77 equipos de rescate provenientes de 31 países que llegaron a Venezuela en los días posteriores al sismo, apenas 25 permanecen en el terreno, mientras la ayuda internacional comienza a retirarse. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien ha estado al frente de la emergencia, ofreció una declaración contundente para calmar los temores de la población: “Ningún cuerpo va a ser llevado a fosas comunes”. No obstante, la realidad en las morgues de Caracas, especialmente en la de Bello Monte, es crítica, y el riesgo de que se tomen medidas extremas ante la imposibilidad de gestionar la gran cantidad de cadáveres sigue latente. Ante este panorama, el Ejecutivo venezolano ha decretado la prohibición de exportar materiales de construcción y ha creado un fondo especial destinado a la reconstrucción de las zonas devastadas.

«Ningún cuerpo va a ser llevado a fosas comunes»

Delcy Rodríguez, Presidenta encargada de Venezuela

Mientras el embajador colombiano en Caracas, Milton Rengifo, supervisa el trabajo de los peritos forenses, la comparación de perfiles genéticos y dactilares de los cuerpos con los registros de los familiares se convierte en la principal herramienta para devolverles una identidad a los más de 3.300 fallecidos en el sismo que arrasó con 190 edificios. La tarea es titánica, pero la cooperación entre el Senamecf colombiano y el Cicpc venezolano podría marcar la diferencia entre el caos administrativo y un proceso de identificación que, aunque lento, evite la temida fosa común.

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