Un motociclista que evadió un retén de la Secretaría de Movilidad terminó estrellándose contra la puerta de una iglesia cristiana en la localidad de Kennedy, sur de Bogotá, luego de ser perseguido por un agente de tránsito que lo empujó sobre el andén. El hecho ocurrió el domingo 1 de noviembre sobre la avenida de las Américas, cerca del Portal de las Américas, y dejó daños materiales estimados entre cuatro y cinco millones de pesos, según denunció el concejal Nelson Cubides durante la plenaria del Concejo de Bogotá del pasado 6 de noviembre.
De acuerdo con la versión del cabildante, el conductor del vehículo de dos ruedas intentó evadir el puesto de control y, al maniobrar para subirse al andén, perdió el control. En ese momento, el agente de movilidad lo persiguió y lo empujó, lo que provocó que el motociclista se estrellara contra la puerta del templo. «El motociclista, claro, evade la posibilidad de detenerse, pero el agente de movilidad se sube al andén, lo persigue y lo empuja, y el motociclista termina estrellándose contra la puerta de una iglesia», explicó Cubides en su intervención.
El pastor de la iglesia, cuyo nombre no fue revelado, salió a hablar con los agentes del retén para intentar poner la denuncia por los daños, pero los uniformados se desligaron del incidente. «El ciudadano salió a hablar con todo el puesto de control para poder colocar la denuncia, porque hay daños a terceros que pueden superar los cinco millones de pesos», afirmó el concejal. En ese sentido, Cubides relató que el religioso convocó a todos los presentes para indicarles la situación, pero «ellos dicen que no tienen nada que ver, que eso fue una persona que estuvo finalmente en otro grupo, que ya había pasado el servicio y que no tenían que responder».
Implicaciones legales y reclamos
El concejal recordó que el artículo 90 del Código Nacional de Tránsito obliga al Estado a responder por los daños patrimoniales causados por sus agentes, por lo que anunció que presentará un derecho de petición para que la Secretaría de Movilidad del Distrito asuma la reparación de la puerta, que quedó con el motor averiado. Según la normativa vigente, la Ley 769 de 2002 establece que si el conductor se fuga de un retén, la multa correspondiente a la infracción se duplica, sin que ello implique la cancelación automática de la licencia de conducción ni una pena privativa de la libertad. El valor de la multa base puede ascender a los 850.000 pesos, dependiendo de la falta cometida.
El accidente no interrumpió un servicio religioso, pero los asistentes que se encontraban en el lugar no pudieron salir por la puerta dañada y tuvieron que utilizar otra salida. Finalmente, cabe anotar que el comparendo que se le haya impuesto al motociclista no constituye una aceptación de responsabilidad, ya que el conductor tiene la posibilidad de presentar descargos ante las autoridades de tránsito para desvirtuar los hechos.








