La Personería de Medellín encendió las alarmas sobre el riesgo de hipersexualización de menores en convocatorias para reinados infantiles y juveniles que circulan en redes sociales, y anunció acciones de seguimiento para proteger los derechos de la niñez. La advertencia, liderada por Manuela Gutiérrez, coordinadora del Observatorio de Familias, Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y Personas con Discapacidad de la Personería, se materializó en la difusión de un video y un comunicado oficial, después de identificar que una corporación promociona estos eventos utilizando símbolos institucionales sin autorización. Gutiérrez señaló que los certámenes exponen a los menores a patrones estéticos inapropiados para su edad y desplazan el desarrollo propio de su etapa, lo que incrementa la vulnerabilidad a distintas formas de violencia.
Meses atrás, la Mesa Intersectorial contra la Explotación Sexual Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes de Medellín ya había rechazado estos certámenes al considerar que aumentan la vulnerabilidad de los menores. La Personería recordó que cualquier actividad con menores debe respetar el principio del interés superior del niño y adoptar medidas para evitar escenarios de riesgo. “Esta población es de especial protección, debemos de trabajar por entornos seguros que cuiden su bienestar y su entorno social. La Personería Distrital de Medellín adelantará acciones de seguimiento para proteger sus derechos”, afirmó Manuela Gutiérrez. Asimismo, hizo un llamado a la sociedad: “Protejamos y promovamos los derechos de la niñez, especialmente en escenarios de riesgos donde podemos ver sus derechos hipersexualizados, como lo son los concursos de belleza”.
Explotación sexual infantil: una lucha frontal en Medellín
El anuncio de la Personería se da en un contexto de acciones contundentes contra la explotación sexual infantil. La Alcaldía de Medellín, bajo el liderazgo del alcalde Federico Gutiérrez, emprendió una lucha frontal contra este delito, considerado el más aberrante en la ciudad. Prueba de ello fue la desarticulación de una red criminal en mayo de 2026, que se dedicaba a la explotación sexual infantil y a la comercialización de material de abuso sexual de menores mediante plataformas digitales y transmisiones en vivo. La red operaba con actos de extrema crueldad: once personas fueron capturadas, tres en Estados Unidos, siete en Medellín —entre ellas un ciudadano mexicano— y una en Cartagena. Las víctimas, rescatadas y puestas bajo protección institucional para el restablecimiento de sus derechos, tenían edades que oscilaban entre los 10 meses y los 13 años. Además, la red criminal recibía pagos que rondaban los 63.000 dólares, equivalentes a 227 millones de pesos colombianos.
“Nosotros en Medellín, desde que llegamos al gobierno, emprendimos una lucha frontal contra la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes. Este es el peor de los delitos, el más aberrante. Quiero retar a los alcaldes del mundo y a las agencias a que luchemos contra esta problemática que tenemos que combatir como sociedad, el lugar más inseguro de los niños no puede ser su propio hogar”
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
El alcalde enfatizó la crudeza de los hechos, señalando que se trata de actos de mucha crueldad contra los menores. “¿Qué tipo de sociedad estamos construyendo? Podemos avanzar mucho en lo físico, tener más líneas del metro, más infraestructura deportiva y educativa, pero si como sociedad no protegemos a nuestras niñas y niños, somos una sociedad sin futuro. Esto realmente duele. Los pagos eran alrededor de 63 mil dólares a estas personas, equivalentes a $227 millones, como si nuestras niñas y niños tuvieran precio”, declaró. La judicialización de la red reveló que en el entorno cercano de las víctimas se encontraban madres, tías, primas y amigas, lo que subraya la gravedad de una problemática que, según las autoridades, debe combatirse con urgencia para garantizar entornos seguros para la niñez.










