El Gobierno colombiano, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella y el vicepresidente José Manuel Restrepo, se mantiene firme en la convocatoria a la jornada nacional de oración denominada «Gran Velatón por las víctimas», programada para este viernes 28 de agosto de 2026 a las 6:00 p.m. en la Plaza de Bolívar de Bogotá. La decisión de mantener el evento persiste a pesar de un reciente fallo judicial que ordena al primer mandatario disculparse por vulnerar la neutralidad religiosa del Estado durante su discurso de posesión, así como por las fuertes críticas de la Asociación de Ateos de Bogotá (AAB). La convocatoria, que busca ser un acto nacional de solidaridad tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, se mantiene como prioridad para la Casa de Nariño, que a través de su cuenta oficial @infopresidencia ha reiterado mensajes como «¡Colombia nos necesita unidos!» y «Unidos en un solo corazón, a Colombia la reconstruimos entre todos».
Las cifras oficiales, con corte a la mañana de este viernes, reportan 331 personas fallecidas, 4.449 heridos, 152 desaparecidos, 364 rescatados y un total de 406.963 personas afectadas por el sismo que sacudió al país. En medio de esta tragedia, el vicepresidente José Manuel Restrepo, a través de su cuenta en la red social X el pasado 23 de agosto, explicó el sentido del encuentro: «Encenderemos una luz por cada vida y cada familia que hoy necesita sentir que no está sola. Respetando cada fe y cada forma de oración, unámonos en un mismo propósito: acompañarnos, abrazarnos y pedirle a Dios por nuestra Patria». La jornada incluirá la recepción de donaciones desde las 11:00 a.m., la apertura de puertas a las 3:00 p.m. y el inicio del acto central a las 6:00 p.m.
El fallo judicial y la reacción de los ateos
Sin embargo, la persistencia del Ejecutivo en esta actividad de carácter confesional ha chocado de frente con un fallo judicial y con la postura de la Asociación de Ateos de Bogotá. Un juez de la capital falló a favor de una tutela interpuesta por el ciudadano Omar Alberto Franco Becerra, ordenando al presidente Abelardo de la Espriella pedir disculpas públicas por su discurso y acto de posesión del 7 de agosto, al considerar que vulneró la neutralidad religiosa del Estado que consagra la Constitución. Ante la nueva convocatoria, la AAB emitió un comunicado en el que le recuerda al vicepresidente Restrepo el carácter laico y pluralista de Colombia, señalando que «la oración es un acto devocional y confesional, no una práctica neutral ni universal. Las personas ateas, agnósticas, paganas o no afiliadas a ninguna religión no oran».
«La Corte dejó claro que los funcionarios no pueden ampararse en el carácter presuntamente ‘personal’ de sus cuentas ni en la ausencia de actos administrativos para eludir sus responsabilidades constitucionales»
Asociación de Ateos de Bogotá (AAB)
La Asociación, citando jurisprudencia como las sentencias C-350 de 1994, C-766 de 2010, C-570 de 2016 y T-124 de 2021 de la Corte Constitucional, argumenta que presentar un rito judeocristiano como sinónimo de unidad nacional no solo excluye a las comunidades no religiosas, sino también a indígenas, negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, instrumentalizando además el dolor social. Como alternativa, la AAB propone la realización de actos cívicos y seculares, como minutos de silencio en memoria de las víctimas, actos de memoria y atención humanitaria. De esta forma, la «Gran Velatón» de esta noche en la Plaza de Bolívar no solo busca encender una luz por cada vida perdida, sino que también reaviva un profundo debate nacional sobre la laicidad del Estado colombiano y los límites entre la fe personal de los gobernantes y sus funciones oficiales, especialmente en momentos de duelo colectivo.










