Peso colombiano se apreció 7,4% en junio; Bancolombia proyecta dólar entre 3.440 y 3.580

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En un escenario internacional adverso, marcado por un dólar global fortalecido y una caída abrupta del petróleo, el peso colombiano logró una apreciación del 7,4% durante junio, impulsada por el desenlace de la segunda vuelta presidencial. La victoria de Abelardo de la Espriella, quien derrotó a Iván Cepeda por cerca de 250.000 votos en una jornada con participación de 26,34 millones de colombianos (63,6% del censo), generó un cambio en las expectativas del mercado cambiario. De acuerdo con un informe de Bancolombia, la reacción local al resultado electoral permitió que la moneda nacional se fortaleciera incluso mientras el índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a seis divisas principales, subía 2,3% y el petróleo Brent se desplomaba 20,7%, cerrando el mes en 72,97 dólares por barril.

El comportamiento del peso colombiano contrastó con la tendencia regional. Mientras el peso chileno se depreció 3,7%, el real brasileño cedió 2,6%, el peso mexicano perdió 0,9% y el sol peruano bajó 0,5%, Colombia registró una apreciación que los analistas atribuyen a la reducción de la incertidumbre política interna. La caída del petróleo, por su parte, estuvo vinculada al anuncio de un memorando de paz entre Estados Unidos e Irán, que incluía la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones, lo que anticipa una mayor oferta global del crudo. Aunque persisten episodios de tensión, el mercado descuenta una normalización gradual del comercio marítimo en la región del golfo Pérsico.

Un dólar entre 3.440 y 3.580 para julio

Durante junio, la tasa de cambio en Colombia osciló entre 3.385 y 3.613 pesos, con una volatilidad intradía promedio de 44 pesos. Bancolombia proyecta que para julio el dólar se moverá en un rango de 3.440 a 3.580 pesos, reflejando un mercado que aún asimila el cambio de gobierno pero que mantiene cautela frente a los retos fiscales. El informe de la entidad señala que la consolidación fiscal —un ajuste estimado en 1,6% del PIB para estabilizar la deuda neta por debajo del 60% del PIB en la próxima década— y los mensajes del próximo Ejecutivo serán determinantes para sostener la tendencia apreciativa.

El Banco de la República acompañó este panorama con una subida de 75 puntos básicos en la tasa de interés de política monetaria, que cerró junio en 12%. Este movimiento, que reanuda el ciclo de alzas, favorece las posiciones largas en pesos y las estrategias de carry trade, al incrementar el diferencial de tasas frente a las economías desarrolladas. El informe de Bancolombia también destaca que las tensiones entre el Ejecutivo y el emisor parecen haber cedido, lo que aporta un elemento adicional de estabilidad.

«JP Morgan recomendó mantener posiciones largas en TES, conservó una postura neutral frente al peso colombiano y cerró la posición corta frente al real brasileño y el peso mexicano.»

JP Morgan, citado en el informe de Bancolombia

El oro, otro activo de refugio, también sufrió en junio una caída del 11,8%, cerrando en 4.023 dólares por onza, arrastrado por la fortaleza global del dólar y el apetito por riesgo que generó el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. En este contexto, la apreciación del peso colombiano emerge como un dato atípico que refleja el peso de los factores políticos internos por encima de las tendencias internacionales. Bancolombia advierte, sin embargo, que la incertidumbre global sigue alta y que el mercado podría mantener un sesgo favorable mientras se consolide el nuevo gobierno, pero sin descartar correcciones si la agenda fiscal no se materializa con la celeridad esperada.

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