Petro: abrazo con el papa Francisco fue el mejor momento de su mandato

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El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, reveló en un íntimo diálogo con su hija Antonella, difundido a través de sus redes sociales, que el instante más significativo de su mandato fue el abrazo que compartió con el papa Francisco. La conversación, enmarcada en la recta final de su gestión, mostró un lado personal del mandatario, quien respondió preguntas de su hija sobre su experiencia en la Casa de Nariño, los apodos que ha recibido y los consejos que dejaría a los jóvenes del país. «Quizás cuando me abracé con Bergoglio, papa que quise mucho y lloré cuando se fue», confesó Petro, evidenciando la profunda admiración que sentía por el pontífice fallecido y el impacto emocional de ese encuentro.

Durante la amena charla virtual, Antonella también indagó sobre los apodos que le han puesto a su padre. El presidente saliente enumeró con humor: «Me llaman Lord Petroski, Petro, Gustavo, Gustavo Petro. Me llamaron Aureliano. A veces me dicen Gus». La dinámica familiar, que pronto se viralizó, permitió conocer la percepción de Petro sobre su propio legado. Al ser consultado por su hija sobre qué lo ha protegido durante estos años de gobierno, respondió con una reflexión cargada de simbolismo: «Que estoy protegido. Ya sabes que nosotros creemos que el amor es un blindaje, que la fuerza del amor es lo que permite la fuerza que he tenido».

Consejos para las nuevas generaciones

Uno de los momentos más destacados de la conversación fue el consejo que Petro quiso dejar a los jóvenes colombianos. A petición de Antonella, el mandatario saliente ofreció una serie de recomendaciones que resumen su filosofía de vida. «Hay una palabra en latín, carpe diem, que es diferente a time is money. Ojo. Y carpe diem es aprovecha el día como si fuera el último. Y entonces a todos esos jóvenes, muchachos y muchachas, carpe diem. Que estudien todo lo que puedan, que hagan arte, todo el que puedan, música, toda la que quieran, pero muchos libros. Cuando tengan hijos, hay que leer delante de los hijos y, eh, sean libres, jamás esclavos ni siervos», afirmó Petro, en un mensaje que apela al conocimiento, la creatividad y la libertad como pilares fundamentales.

«Quizás cuando me abracé con Bergoglio, papa que quise mucho y lloré cuando se fue»

Gustavo Petro, presidente saliente de Colombia

El diálogo en redes sociales fue el preludio de su último discurso presidencial, pronunciado el martes 4 de agosto de 2026 en el Parque Principal de Soacha, donde estuvo acompañado por su gabinete ministerial. En ese acto público de despedida, Antonella Petro tomó el micrófono y pronunció una frase que rápidamente se volvió tendencia: «Lo digo orgullosamente que se llama Gustavo Petro y fue nuestro presidente». La escena, que tuvo como fondo musical la canción «Un beso y una flor» de Nino Bravo, selló una jornada cargada de emotividad.

Las reacciones en las plataformas digitales al cierre de la presidencia de Petro fueron mixtas. Mientras algunos usuarios expresaron gratitud por su gestión y destacaron momentos como el abrazo con el papa Francisco, otros manifestaron críticas y señalamientos. Sin embargo, la conversación íntima con su hija y el acto en Soacha dejaron ver el lado más humano del mandatario, quien, al final de su mandato, prefirió recordar un gesto de fraternidad con un líder espiritual que marcó su camino.

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