Petro acusa a EE.UU. de racismo tras deportar a árbitro somalí

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El presidente Gustavo Petro expresó su solidaridad con el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien fue deportado de Estados Unidos tras ser inadmitido en el Aeropuerto Internacional de Miami, pese a contar con visa y documentos expedidos por la FIFA para participar en la Copa del Mundo 2026. En un mensaje publicado en su perfil de la red social X, el mandatario colombiano aseguró que “en un mundial de fútbol jamás se debió haber excluido una persona por el color de su piel, como al árbitro Omar Artan”. Artan, quien se había convertido en el primer somalí seleccionado para dirigir en una Copa del Mundo, fue retenido durante once horas en el aeropuerto y posteriormente deportado en un vuelo rumbo a Turquía, mientras la FIFA había dispuesto 52 árbitros centrales para el torneo.

Omar Artan había sido nombrado el mejor árbitro de África en 2025 y pitó la final de la Liga de Campeones de la CAF 2024-25, lo que lo consolidó como una figura destacada del arbitraje continental. La FIFA, tras la inadmisión, retiró a Artan de la lista oficial del Mundial, señalando que respeta las leyes migratorias de los países anfitriones. Las autoridades migratorias de Estados Unidos justificaron la deportación alegando “preocupaciones en la verificación de antecedentes” vinculadas a presuntos vínculos con personas sospechadas de terrorismo en su región de origen. Petro, por su parte, atribuyó la exclusión a una motivación racial, en un pronunciamiento que se dio en medio de controversias políticas internas, incluyendo una suspensión de once días ordenada por la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes.

Recibimiento de héroe en Mogadiscio

Tras la deportación, Artan fue recibido como un héroe en el estadio de Mogadiscio, Somalia, donde una multitud lo ovacionó y lo alzó en hombros. La Federación Somalí de Fútbol y la Confederación Africana de Fútbol (CAF) intentaron interceder sin éxito ante las autoridades migratorias de Estados Unidos para revocar la decisión. El argumento oficial de Washington se centró en la verificación de antecedentes, pero Petro insistió en que el hecho constituía una discriminación racial. El caso ha generado reacciones en el ámbito deportivo y diplomático, mientras el presidente colombiano aprovechó el episodio para criticar las políticas migratorias de Estados Unidos y subrayar la necesidad de que el fútbol sea un espacio de inclusión.

“En un mundial de fútbol jamás se debió haber excluido una persona por el color de su piel, como al árbitro Omar Artan”

Gustavo Petro, presidente de Colombia

El mensaje de Petro se enmarca en un contexto político complejo para su gobierno, marcado por la suspensión temporal que le impuso la Comisión de Acusaciones de la Cámara, en medio de debates sobre el manejo de su campaña electoral. No obstante, el presidente optó por centrar su intervención en la defensa de los derechos humanos y en la crítica a lo que considera un acto racista por parte de las autoridades migratorias estadounidenses. La deportación de Artan ha puesto en evidencia las tensiones entre la normativa migratoria de los países anfitriones de grandes eventos deportivos y los principios de inclusión que promueven organismos como la FIFA, que se ha limitado a acatar las leyes locales sin cuestionar la decisión.

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