Gustavo Petro afirmó haber sido nominado al Right Livelihood, conocido como el Nobel alternativo, y Vicky Dávila respondió vinculando la nominación a la compra de 17 aviones Gripen y a su ex Verónica Alcocer. La afirmación, publicada el 17 de noviembre en la red social X desde Suecia, lugar de la nominación, desencadenó una respuesta mediática y en redes que reavivó el debate sobre justicia climática y el manejo de recursos públicos en Colombia.
El hecho llega en un contexto en el que Petro habría sido postulado al Right Livelihood por diversas organizaciones y donde se mencionan intervenciones en foros internacionales como la ONU, la COP28, Davos y Sevilla, además de reportes de RTVC sobre la crisis climática. En la conversación pública, la nominación se cruza con acusaciones y defensas sobre la vida política personal de Petro y la gestión de su entorno cercano, lo que convirtió la noticia en un cruce de mensajes y desmentidos en la arena digital.
Reacciones y contexto internacional
Entre los elementos que alimentaron la polémica estuvo la respuesta de Vicky Dávila, quien afirmó que Suecia estaría agradecida con Petro y con su ex Verónica Alcocer a raíz del supuesto negocio de Gripen por billones de pesos, una observación que conectó la nominación con la polémica compra militar y con la vida de la primera dama. En la narración de Petro, se subrayó la defensa de su esposa y se insistió en que la nominación no tiene relación con asuntos domésticos, sino con un reconocimiento internacional por su compromiso con la justicia climática y la visión transformadora que ha promovido el gobierno. El debate también incorporó referencias al coste de los Gripen, estimado en 16,5 billones de pesos, y a la cantidad de aeronaves involucradas, que serían 17, como parte de la cuadro de críticas y explicaciones que circulan en redes.
«Si señores, al que me nominan es en Suecia y es el premio nobel alternativo. He sido postulado por diversas organizaciones del mundo» – Gustavo Petro
«Suecia tan agradecido con Petro y su ‘ex’ Verónica a Alcocer… ¡Después de ese negocio de Gripen por billones, cualquiera!» – Vicky Dávila
«La ciudadana europea Verónica Alcocer no gasta un peso del erario colombiano y tiene derechos y libertades en el espacio en que vive» – Gustavo Petro
«Por decisión de pareja nos separamos físicamente hace tiempo y de mí solo saldrá respeto a la madre de mis hijas. Por ahora lo que pase en mi corazón no será carroña de propagandista de la extrema derecha fascista de mi país» – Gustavo Petro
Entre los elementos secundarios, el Expressen, diario sueco citado en el material de contexto, habría publicado una investigación sobre Verónica Alcocer, su vida en Estocolmo y posibles lujos, lo que dio cuerpo a la crítica de Dávila sobre la relación entre la nominación y la vida de la primera dama desde Estocolmo. En una línea adicional, el texto menciona a María Corina Machado, señalando la posibilidad de que el Nobel 2025 haya sido entregado a la líder venezolana, lo que agrega una capa de resonancia internacional a la conversación. Todo ello se desarrolla en un marco en el que las declaraciones y respuestas se difunden a través de X, elevando la conversación a un nivel de controversia pública que modifica el tono del debate político en Colombia.
La repercusión de la noticia ha generado un intenso escrutinio público y una disputa entre el propio Petro y sus críticos, acelerando el cruce de acusaciones y defensas en redes y medios. A la vez, la narrativa internacional, con referencias al Expressen y a la mención de María Corina Machado, introduce un ángulo de lectura global que trasciende la región y alimenta una conversación sobre reconocimiento internacional, uso de recursos y la vida pública de las figuras políticas en un contexto de crisis climática y transformaciones sociales.

















