El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció a través de su cuenta en la red social X un ambicioso programa nacional dirigido a 54.000 taxistas para que sustituyan sus vehículos que operan con gasolina, diésel o gas por taxis 100% eléctricos. La iniciativa incluye un incentivo económico directo de 52 millones de pesos por propietario que realice el cambio, con el objetivo de modernizar el sector del transporte, reducir las emisiones contaminantes y fomentar el ensamblaje y producción local de vehículos eléctricos, especialmente en las principales ciudades del país. Como medida complementaria, se incrementarán en un 40% los aranceles de importación para automóviles y motocicletas que utilicen hidrocarburos.
Petro resaltó que esta transición no solo bajará los precios de operación, sino que aumentará la rentabilidad de los taxistas mediante la adopción de tecnología en lugar de la sobreexplotación laboral. El anuncio se basa en la experiencia de un piloto implementado durante su alcaldía en Bogotá Humana, iniciado en 2013 con 50 taxis planeados, de los cuales 43 vehículos BYD E6 de color azul y blanco entraron en operación, con apoyo de Codensa, la Clinton Climate Initiative y las secretarías de Movilidad y Ambiente de la capital. Este proyecto, que concluyó en agosto de 2024, evaluó aspectos como la autonomía, eficiencia e infraestructura de recarga, y otorgó beneficios como exención del cupo y pico y placa por 10 años, además de ahorros significativos en combustible.
Resultados y desafíos del piloto bogotano
Durante el período de 2013 a 2019, los taxis eléctricos del piloto evitaron la emisión de 3.350 toneladas de CO2, con un costo por vehículo de 85 millones de pesos. Sin embargo, enfrentaron problemas como dificultades para acceder a créditos, falta de repuestos locales, necesidad de mayor capacitación técnica para mecánicos, volatilidad del dólar que afectó los costos, desgaste prematuro de las baterías y retrasos en reparaciones de hasta 10 meses. Además, el mantenimiento y los repuestos resultaron entre dos y cinco veces más costosos que en los taxis a gasolina. A pesar de la falta de continuidad por parte de alcaldías posteriores y la ausencia de una política nacional, la Secretaría de Movilidad y Ambiente de Bogotá validó la viabilidad del modelo siempre que se resuelvan estos retos relacionados con repuestos, mano de obra calificada e impuestos.
“Entregaremos 52 millones a cada propietario de taxi a gasolina, diesel o gas que lo cambie a eléctrico. Los precios bajan y la rentabilidad aumenta, es con la tecnología y no con la sobrexplotación de quién trabaja que se aumentan las ganancias”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Hice en Bogotá humana el piloto de prueba con 50 taxis eléctricos y aún andan en la ciudad”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Perspectivas y estrategia nacional
Juan Luis Mesa, gerente de la marca BYD, respaldó la iniciativa al afirmar que “es difícil argumentar que durante el piloto no se hayan recuperado los costos de inversión”. La estrategia nacional busca promover inversiones en el desarrollo tecnológico local, incluyendo el ensamblaje y fabricación de partes y motores eléctricos, para superar los obstáculos identificados y escalar el modelo a nivel país, consolidando así un transporte más sostenible y eficiente en Colombia.

















