El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció a través de su cuenta en la red social X un ambicioso programa nacional dirigido a 54.000 taxistas para que sustituyan sus vehículos que operan con gasolina, diésel o gas por modelos 100% eléctricos, ofreciendo un incentivo económico directo de 52 millones de pesos por propietario. Esta iniciativa, enfocada en las principales ciudades del país, busca modernizar el sector del transporte, reducir las emisiones contaminantes y disminuir la dependencia de los combustibles fósiles, al tiempo que fomenta la industria nacional de vehículos eléctricos.
Como parte de las medidas complementarias, el Gobierno incrementará en un 40% los aranceles de importación para automóviles y motocicletas que utilicen hidrocarburos, con el objetivo de hacer más competitivos los modelos eléctricos y promover su adopción masiva. Petro resaltó que esta sustitución no solo bajará los costos operativos para los taxistas, sino que también aumentará su rentabilidad gracias a la tecnología, en lugar de depender de la sobreexplotación laboral.
De un piloto en Bogotá a una estrategia nacional
El anuncio se enmarca en una estrategia gubernamental más amplia para transformar la movilidad urbana y potenciar el desarrollo tecnológico local, incluyendo el fomento a la producción nacional de partes como motores eléctricos. Petro, quien como alcalde de Bogotá implementó un piloto exitoso con 50 taxis eléctricos que aún circulan por la capital, ve en este programa una oportunidad para escalar esa experiencia a nivel nacional y consolidar una industria local de ensamblaje de vehículos eléctricos.
“Entregaremos 52 millones a cada propietario de taxi a gasolina, diesel o gas que lo cambie a eléctrico. Los precios bajan y la rentabilidad aumenta, es con la tecnología y no con la sobrexplotación de quién trabaja que se aumentan las ganancias(sic)”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Hice en Bogotá humana el piloto de prueba con 50 taxis eléctricos y aún andan en la ciudad”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Esta medida representa un paso clave hacia la descarbonización del transporte colombiano, beneficiando directamente a miles de familias de taxistas en ciudades como Manizales y otras urbes principales, al tiempo que impulsa la innovación y la sostenibilidad en el sector automotor del país.












