En la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, el presidente Gustavo Petro anunció mediante su cuenta oficial en la red social X el despliegue de fuerzas de seguridad en los pasos fronterizos con Venezuela, acompañado de servicios de asistencia humanitaria, ante la posibilidad de una llegada masiva de migrantes venezolanos debido a la tensa situación en ese país. La medida, que responde a evaluaciones del consejo de seguridad nacional convocado por el mandatario, generó inmediatas reacciones críticas de autoridades locales, como el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez; el de Bogotá, Carlos Fernando Galán; y el exalcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, quienes cuestionaron la respuesta del gobierno central y destacaron el impacto ya existente de la migración venezolana en las principales ciudades colombianas.
Petro justificó la acción como una estrategia para garantizar seguridad y atención humanitaria ante un potencial flujo masivo de desplazados, articulando esfuerzos con organismos internacionales. Sin embargo, las ciudades afectadas por la migración previa cargan con cifras significativas: en Medellín residen más de 250 mil venezolanos, que representan más del 10 por ciento de su población total, mientras que Bogotá alberga cientos de miles de ciudadanos venezolanos, lo que ha tensionado la convivencia y los servicios públicos en ambas urbes.
Reacciones críticas desde las capitales regionales
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, expresó su postura solidaria con el pueblo venezolano pero firme contra el régimen de ese país, recordando el peso demográfico de los migrantes en su ciudad.
“estamos del lado del hermano pueblo venezolano, no de la dictadura que destruyó al país y se robó las elecciones”
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
El mandatario paisa añadió que hoy la población migrante venezolana representa más del 10 por ciento de los habitantes de Medellín y que son más de 250 mil los que han llegado huyendo de la dictadura.
“hoy la población migrante venezolana representa más del 10% de la población de Medellín”
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
“son más de 250 mil venezolanos que han llegado acá huyendo de la dictadura”
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
Por su parte, Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga, criticó la prontitud de la respuesta presidencial en la frontera comparada con la falta de acción ante la violencia interna en Colombia.
“Casi cuatro años de gobierno y nunca vimos una respuesta así tan enérgica a la masacre diaria que viven los soldados y policías de Colombia…”
Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga
Postura de Bogotá ante el escenario fronterizo
Carlos Fernando Galán, alcalde de la capital, enfatizó la necesidad de un proceso pacífico en Venezuela que respete la democracia, la población civil y el derecho internacional, al tiempo que reafirmó el compromiso de su administración con la seguridad y derechos de los migrantes ya presentes en la ciudad.
“hoy se abre una nueva etapa para ese país, que debería estar orientada al retorno de la democracia”
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
“Ese proceso debe ser pacífico y con pleno respeto por la población civil y el derecho internacional”
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
Galán subrayó que la responsabilidad de Bogotá es garantizar la seguridad, los derechos y la convivencia de todos los habitantes, incluyendo a los venezolanos, y anunció que las autoridades estarán atentas a los acontecimientos en coordinación con el gobierno nacional para evaluar impactos en la ciudad.
“nuestra responsabilidad es garantizar su seguridad, sus derechos y la convivencia en la ciudad”
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
“Estaremos atentos al desarrollo de los acontecimientos, en coordinación con todas las autoridades colombianas, para evaluar cualquier efecto que esta situación pueda tener en Colombia y, en particular, en Bogotá”
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
En Bogotá, ya se ha dispuesto un dispositivo especial de seguridad en las sedes diplomáticas de Estados Unidos y Venezuela, mientras las autoridades nacionales coordinan con organismos internacionales para atender posibles desplazados. Estas diferencias entre el enfoque humanitario y de seguridad del gobierno central y las demandas de mayor firmeza de las administraciones locales resaltan el impacto sostenido de la migración venezolana en el tejido social y económico de ciudades como Medellín, Bogotá y Bucaramanga, en un contexto de tensiones regionales que podrían agravarse en los próximos días.

















