Petro compara detenciones en El Salvador con falsos positivos colombianos

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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó controversia este martes 28 de marzo al comparar las denuncias sobre miles de presos inocentes en El Salvador con los escándalos de los «falsos positivos» ocurridos en su país durante años anteriores, al criticar duramente la política de seguridad impulsada por su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele, y advertir contra el aplauso a las muertes en ese contexto. A través de su cuenta de X (@PetroGustavo), Petro se refirió a un informe publicado por El País sobre el régimen de excepción en El Salvador, renovado recientemente, que ha llevado a la detención de 91.628 personas hasta el 25 de marzo de 2026, con más de 33.000 de ellas, equivalente al 36%, sin figurar previamente en registros policiales como pandilleros, además de 7.000 capturas arbitrarias denunciadas por organizaciones de derechos humanos y al menos 500 muertes bajo custodia estatal.

Petro vinculó estas irregularidades, motivadas por la campaña para erradicar pandillas en El Salvador, con las ejecuciones extrajudiciales conocidas como «falsos positivos» en Colombia, en las que militares presentaban a civiles inocentes como guerrilleros abatidos para obtener incentivos, lo que resultó en la muerte de 6.402 jóvenes. El mandatario colombiano enfatizó que tales prácticas no resuelven la violencia, recordando que Colombia ha acumulado 700.000 civiles asesinados desde el 9 de abril de 1948, inicio de uno de los periodos más sangrientos de su historia, y cuestionó si el modelo de Bukele no duplicaría esas tragedias al llenar de sangre inocente a la juventud.

Las denuncias en El Salvador y el eco de los falsos positivos

El informe de El País, respaldado por filtraciones de los «Guacamaya Leaks», reveló debilidades en los datos y criterios de detención bajo el régimen de excepción salvadoreño, incluyendo el caso emblemático de Santos Navarro, un recluso fallecido en prisión sin antecedentes de pandillas. Mientras el gobierno de Bukele insiste en continuar la búsqueda de más pandilleros, Petro defendió los avances en seguridad de su administración en Colombia, como el desplome en los índices de hurto, extorsión, asesinato de mujeres y homicidios no sicariales, junto con la imposición de penas altas que incluyen casi cadena perpetua.

«Hay una enorme cantidad de inocentes presos en campos de concentración de El Salvador. Eso no se le llama justicia, se llama cocinar la nueva violencia destrozando seres humanos.»

Gustavo Petro, presidente de Colombia

En sus mensajes, el presidente colombiano insistió en que la verdadera justicia debe ser social, justa y no comprable por los poderosos, criticando cómo en Colombia muchos jueces han sido sobornados, dejando a los pobres en las cárceles mientras los culpables evaden la ley.

«Los falsos positivos fueron pena de muerte a 6.402 jóvenes, y todos eran inocentes. ¿Para qué sirvió? Ya queremos otro que duplique la cifra de falsos positivos, que llene la juventud de sangre inocente derramada. Llevamos 700.000 asesinados civiles desde el 9 de abril. Ese no es el camino de Colombia. Aplaudir la muerte solo nos lleva a más muerte.»

Gustavo Petro, presidente de Colombia

Petro concluyó su intervención en X subrayando que la justicia debe aplicarse para todos por igual, rechazando modelos que priorizan la mano dura sobre los derechos humanos y evocando lecciones del pasado colombiano para evitar repetir errores en la región.

«La justicia es justicia social y justicia justa y no comprable por poderosos. En Colombia se compra a muchos jueces y terminan en las cárceles los pobres. La justicia es para todos.»

Gustavo Petro, presidente de Colombia

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