El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó una contundente advertencia al presidente electo, Abelardo de la Espriella, al condicionar el diálogo institucional durante la transición al respeto de las reformas sociales aprobadas en su mandato. La polémica se desató luego de que Charles Chapman, un abogado laboralista que se desempeñó como exasesor del equipo de empalme, afirmara en una entrevista con Valora Analitik que se revisaba un esquema para reglamentar el trabajo y la cotización por horas, basándose en supuestas «ventanas» de la reforma laboral recién convertida en ley. Petro reaccionó de inmediato a través de su cuenta en la red social X, donde publicó un mensaje directo: “No toquen las reformas sociales en beneficio del pueblo aprobadas en el Congreso y hablamos”.
Frente a la controversia, la Oficina de Comunicaciones del presidente electo Abelardo de la Espriella emitió un comunicado oficial en el que se desmarcó categóricamente de las declaraciones de Chapman. En el documento, aseguraron que “las declaraciones atribuidas a Charles Chapman no representan, bajo ninguna circunstancia, la posición oficial del presidente electo, del Gobierno entrante ni del equipo oficial de empalme”. Además, confirmaron que Chapman fue separado de sus funciones hace varios días y que carece de autorización para fijar posiciones oficiales, lo que busca contener el impacto negativo generado en sindicatos y centrales obreras, que ya habían mostrado su rechazo a la posibilidad de una contratación por horas. La controversia ocurre en pleno periodo de transición presidencial, cuando el país espera la entrega del poder.
Polémica por declaraciones de exasesor
La chispa que encendió la advertencia de Petro surgió cuando Chapman, en su entrevista con Valora Analitik, afirmó: “Ya está listo el tema y lo está revisando el equipo de empalme. Lo bueno es que hay oportunidades en la ley laboral para hacerlo (…) Hay una norma para independientes, otra para microempresas y otra para contratos especiales”. El abogado laboralista se refería a la posibilidad de reglamentar el trabajo por horas, una figura que, según dijo, se podía extraer de la Ley 2466 de 2025, la reforma laboral que representa una de las principales victorias legislativas del gobierno de Gustavo Petro. Dicha ley introdujo cambios sustanciales como el fortalecimiento de los contratos a término indefinido, nuevas reglas para trabajadores de plataformas digitales, límites a la duración de contratos a término fijo, mejora de condiciones para aprendices del Sena y una ampliación de la protección en seguridad social.
“No toquen las reformas sociales en beneficio del pueblo aprobadas en el Congreso y hablamos”
Gustavo Petro, presidente saliente de Colombia, en su cuenta de X
La reforma laboral también incluyó un aumento progresivo del recargo por trabajo dominical y festivo, que alcanzará el 100% en 2027, el inicio de la jornada nocturna desde las 7:00 p.m. y una reducción gradual de la jornada laboral semanal hasta 42 horas, sin disminuir el salario. Petro, en su mensaje, pidió explícitamente el “respeto de los derechos adquiridos por las clases trabajadoras”, dejando claro que cualquier intento de modificar estos avances pondría en riesgo la transición ordenada. El equipo de De la Espriella, por su parte, trató de aplacar la controversia al confirmar la separación de Chapman de sus funciones y reiterar que no existe ninguna propuesta oficial de trabajo por horas, mientras el presidente electo busca mantener un perfil conciliador en medio del traspaso de mando.
“Las declaraciones atribuidas a Charles Chapman no representan, bajo ninguna circunstancia, la posición oficial del presidente electo, del Gobierno entrante ni del equipo oficial de empalme”
Comunicado oficial de la Oficina de Comunicaciones del presidente electo Abelardo de la Espriella
El episodio deja en evidencia las tensiones latentes en la transición presidencial, donde Petro busca blindar su legado legislativo, mientras De la Espriella intenta despejar dudas sobre el rumbo económico y social de su futuro gobierno. La advertencia del mandatario saliente resuena como una línea roja que no debería cruzarse, y el comunicado de desmentido del equipo entrante busca evitar que el incidente escale a una crisis política. Mientras tanto, sindicatos y organizaciones laborales permanecen atentos a cualquier señal que interpreten como un retroceso en los derechos conquistados, en un escenario donde la reforma laboral se ha convertido en el símbolo de las transformaciones prometidas por Petro y ahora en el primer punto de fricción con la administración entrante.












