El presidente Gustavo Petro confirmó que el activista y colombiano Franklin Humberto “Beto” Coral será recibido en el país este jueves 16 de julio de 2026, luego de haber sido deportado desde Estados Unidos, donde estuvo un mes detenido en un centro migratorio. Coral, quien residía en EE. UU. desde 2015 con una visa de turismo y negocios B1/B2 que permitía una estancia legal de seis meses, permaneció irregularmente cerca de diez años en territorio estadounidense. Su arresto ocurrió el 16 de junio de 2026 en Arizona, por parte de agentes de HSI, dependiente de la agencia ICE, debido a su situación migratoria irregular. El regreso de Coral se realizará en un vuelo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), junto a otros 92 ciudadanos colombianos que también fueron deportados.
El mandatario colombiano calificó la captura como una persecución política directa del presidente electo Abelardo de la Espriella, señalando que las posiciones de Coral en contra del nuevo jefe de Estado motivaron la acción de las autoridades migratorias estadounidenses. “Hoy se recibe a Beto Coral en Colombia, injustamente encarcelado en los EEUU por persecusión directa de Abelardo de la Espriella”, escribió Petro en su red social X. El presidente agregó que Coral, como su compañero de avión de inmigrantes desplazados, viene sin cadenas, y advirtió: “Espero que el próximo gobierno no permita que vengan a colombianos dignos encadenados. Pondremos seguridad ante la inmensa oleada de amenaza que se ha levantado contra medio país”. Hasta el momento, no se ha informado si Coral enfrentará requerimientos judiciales en Colombia ni si será recibido por altos funcionarios.
El presidente Petro también aprovechó el anuncio para referirse a una denuncia adicional que su gobierno presentó el 15 de julio de 2026. Ese día, solicitó al consulado colombiano en Estados Unidos presentar una acusación formal contra un agente de ICE señalado de asesinar al colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, en Biddeford, Maine, el 13 de julio de 2026. La Cancillería colombiana rechazó el asesinato y pidió una investigación exhaustiva por parte de las autoridades estadounidenses. Al referirse a la situación internacional, Petro concluyó con una reflexión: “Colombia no apoya el genocidio en ninguna parte del mundo porque ya vivió uno. Quien apoye genocidios de bebés en el mundo los quiere también para Colombia. Hoy no es hora de desunión, es hora de unión por la Vida”.












