El presidente Gustavo Petro refutó públicamente la afirmación del presidente electo Abelardo de la Espriella de que Medellín es el epicentro del narcotráfico en Colombia, argumentando que el centro del negocio está en el exterior y que Antioquia se ha volcado hacia la minería ilícita de oro. La reacción de Petro se produjo después del discurso de De la Espriella el 20 de julio de 2026, en el que anunció que la sede principal del Escudo de las Américas se instalará en Medellín, justificando que desde allí se coordina el crimen organizado.
«Abelardo está completamente equivocado con Medellín. Medellín no es el epicentro del narcotráfico. Colombia ya es secundaria en el negocio de la cocaína, solo sirve como primer productor y su cadena de producción se ubica en el sur del país, el litoral pacífico y Catatumbo».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
En un hilo publicado en su cuenta de X, el presidente saliente explicó que la estructura actual del narcotráfico no tiene su centro de mando en Medellín, sino que el mayor excedente económico de esta economía ilegal se establece en el sistema financiero internacional, fundamentalmente en las transacciones de monedas virtuales. «El mayor excedente económico de la economía se establece en el sistema financiero internacional, fundamentalmente en las transacciones de monedas virtuales», añadió Petro.
«Vamos a tener la sede principal del Escudo de las Américas en Medellín, porque aquí está la cabeza de la serpiente del narcotráfico y el crimen organizado. Desde Medellín y desde el área metropolitana se darán la mayoría de las órdenes al resto del país».
Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia
La declaración de De la Espriella generó críticas de la oposición, que señaló una contradicción con su rechazo anterior a afirmaciones similares de Iván Cepeda sobre Antioquia. Semanas antes, el presidente electo había criticado duramente a Cepeda por decir que Antioquia era «la cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado».
En su análisis, Petro detalló que el centro del narcotráfico de cocaína está en ciudades de lujo del mundo, las compras en zonas productoras y los puertos de exportación en Ecuador, mientras que Antioquia enfrenta un crecimiento de economías ilegales asociadas a la minería ilícita de oro. «El sector colombiano más fuerte de la mafia de la cocaína, también residente en el exterior, se ubica en el centro del país y surge de antiguos esmeralderos que mantienen negociaciones con la DEA», puntualizó el mandatario.












