Durante el Consejo Nacional de Gestión del Riesgo, celebrado el 21 de julio de 2026, el presidente Gustavo Petro lanzó duras críticas contra el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, por su gestión en la elección de la presidencia del Senado, que resultó en la derrota de su candidato, Alfredo Deluque. En un tono que mezcló el reproche político con la advertencia climática, el mandatario anunció el traslado de cuatro billones de pesos de vigencias futuras del programa Colombia Solar a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), con el objetivo de enfrentar una posible “mega sequía” que, según advirtió, afectará al país a partir del mes de diciembre.
Petro fue contundente al referirse a la jugada política de Lara, asegurando que “donde no le salió muy bien la jugadita”, en alusión al respaldo del designado ministro a Deluque. Sin embargo, el presidente matizó su crítica al mencionar al padre del funcionario entrante: “No, Rodrigo no, Lara, hijo de un valiente colombiano que yo respeto mucho y que alcancé a conocer. Rodrigo Lara Bonilla, que jamás hubiera imaginado enfilarse bajo las filas de la esvástica y de la vendetta. Bien, la vida va a estar contradicha por un fenómeno humano que se llama crisis climática”. Con esta declaración, Petro cuestionó la trayectoria política de Lara, a quien ve alineado con sectores que contradicen el legado de su padre, el exministro asesinado por el Cartel de Medellín.
Recursos para la mega sequía
En el mismo consejo, el presidente Petro se dirigió al presidente electo, Abelardo de la Espriella, para señalarle que “usted lo primero que tiene que enfrentar como presidente de Colombia es cómo garantizar que nadie muera en la próxima sequía, mega sequía, que afrontará Colombia duramente ya en el mes de diciembre”. Como medida concreta, el mandatario anunció que “he pedido que los cuatro billones de pesos que el Ministerio de Hacienda en vigencias futuras no para el programa Colombia Solar para lidiar los efectos del Niño en términos de energía eléctrica, se lleven a la Ungrd”. De esta forma, Petro aseguró que la prioridad del nuevo gobierno debe ser la seguridad energética y la prevención de una crisis humanitaria derivada de la falta de agua.
El anuncio presupuestal se enmarca en un contexto político tenso, marcado por la elección de las nuevas mesas directivas del Congreso. Honorio Henríquez, del Partido Conservador, asumió la presidencia del Senado, mientras que Nicolás Barguil fue elegido como presidente de la Cámara de Representantes. Alfredo Deluque, apoyado por Rodrigo Lara, perdió la contienda por la presidencia del Senado, lo que Petro interpretó como una señal de la falta de habilidad política del designado ministro del Interior.
“Quien debería ser el presidente de Colombia debería ser legítimamente por el voto popular Iván Cepeda”
Gustavo Petro, Presidente de Colombia
En sus declaraciones, el presidente saliente también puso en duda la legitimidad de las elecciones presidenciales, señalando presuntas irregularidades en mesas de votación en Miami y en varias regiones de Colombia, y afirmó que “quien debería ser el presidente de Colombia debería ser legítimamente por el voto popular Iván Cepeda”. Esta afirmación, que cuestiona el resultado electoral que llevó a Abelardo de la Espriella al poder, añade un nuevo elemento de controversia al panorama político nacional, mientras Petro insiste en que la justicia debe esclarecer si hubo fraudes tanto en Colombia como en Estados Unidos.
La combinación de críticas al nuevo gobierno, advertencias climáticas y movimientos presupuestales de último momento configura un escenario complejo para la transición presidencial. Con la mega sequía como telón de fondo, Petro busca dejar en evidencia lo que considera fallas políticas del equipo entrante, mientras intenta asegurar recursos que mitiguen los efectos del cambio climático en un país que se prepara para una nueva administración.












