El presidente de Colombia, Gustavo Petro, arremetió contra los aviones militares denominándolos «chatarra corrupta para la guerra» tras el trágico accidente de un Hércules C-130 el 23 de marzo de 2024 en Putumayo, que dejó un saldo de 69 soldados fallecidos. La aeronave, fabricada en 1983 y adquirida de segunda mano en 2020 durante el gobierno de Iván Duque Márquez, expuso los riesgos de equipos obsoletos, en contraste con el agradecimiento público que Petro expresó en octubre de 2022 por la donación de 12 helicópteros Black Hawk por parte de Estados Unidos, recibidos en un acto en San José del Guaviare.
Petro, quien decretó tres días de luto nacional por la tragedia, utilizó sus redes sociales para cuestionar duramente a los gobiernos anteriores, señalando directamente a Duque y al general (r) Juan Daniel Oviedo, y extendiendo la crítica a los aviones Kfir de casi 50 años de antigüedad. En sus mensajes, el mandatario exigió la compra de armamento nuevo a través del Confis y Conpes, y solicitó una reunión urgente con los ministros de Defensa, Pedro Sánchez, y de Hacienda, Germán Ávila, para abordar la renovación de la flota militar.
Contraste entre críticas y agradecimientos previos
El pronunciamiento de Petro generó un vivo debate en redes sociales, donde críticos destacaron el contraste entre su actual rechazo a la «chatarra» y sus palabras de gratitud hace dos años por los Black Hawk, destinados según él a la protección de la selva amazónica y a otros objetivos más allá de la guerra. En aquel acto del 26 de octubre de 2022, el presidente había elogiado la alta tecnología de las máquinas donadas por el Gobierno de Estados Unidos, agradeciendo personalmente al embajador Francisco Palmieri.
«No se defiende un país con chatarra»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
En una serie de publicaciones, Petro profundizó su denuncia: cuestionó quién fue el contratista responsable de la compra del Hércules bajo Duque y por qué optaron por equipo viejo, mientras ironizó sobre gobiernos que «hinchan el pecho con puras plumas y lentejuelas» y «disparan balas en las palabras, pero compran pura chatarra corrupta para la guerra». «¿Por qué no compraron un avión nuevo, así como compran sus autos y sus apartamentos?», remató.
«Hoy recibimos dos de los 12 helicópteros Black Hawk cuyo destino tomamos la decisión en nuestro Gobierno cuál fuesen los donantes. El Gobierno de los EE. UU. aceptó nuestra pretensión y le agradecemos tanto la entrega del material, no es poco, 12 helicópteros de alta tecnología»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Por su parte, en 2022 Petro había enfatizado el potencial versátil de los helicópteros: «este material que bien puede servir para la guerra y para otros objetivos», y cerró su discurso con un directo agradecimiento: «Así que le agradezco, señor Embajador (Francisco Palmieri) y al Gobierno de los EE. UU., el ofrecimiento que han hecho, las máquinas que nos entregan». La polémica resalta las tensiones en torno al mantenimiento de la Fuerza Aérea colombiana, con imágenes del accidente y las declaraciones circulando ampliamente en cuentas oficiales como @petrogustavo y @infopresidencia en X, así como en medios como La Voz de la Amazonía y la Presidencia.












