El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, desató una fuerte controversia en el sector agropecuario colombiano al declarar que el arroz «ya no es negocio» y recomendar a los productores del país sembrar cultivos alternativos como el marañón, el coco y la palma. La afirmación, realizada durante un encuentro con campesinos en Urumita, La Guajira, provocó el inmediato rechazo del presidente Gustavo Petro, quien salió en defensa de la producción arrocera como un pilar fundamental para la seguridad alimentaria nacional.
Durante la intervención, que tenía como objetivo presentar alternativas agropecuarias para la región del norte del país, Dangond argumentó que la alta volatilidad de los precios del arroz y la gran cantidad de agua que demanda este cultivo representan riesgos significativos para los agricultores. Frente a ello, propuso sembrar especies como marañón, coco, palma, granada y plátano, destacando que «el marañón da una rentabilidad por encima del 34%». El funcionario instó a los productores a cambiar su visión a largo plazo: «Siembren una vez y piensen en 25 años», les dijo, mientras también recomendaba modificar el modelo de ganadería extensiva. En ese sentido, sugirió implementar rotación de animales en divisiones de terreno, sistemas de riego en centros de potreros y la siembra de árboles en los límites, añadiendo de manera contundente: «No vuelvan a hacer ganadería si no la rompen». Dangond mencionó además que sus propuestas se basan en conversaciones con el experto Javier Yamín, quien ha estudiado las condiciones agroecológicas de La Guajira.
La réplica del presidente Petro y la defensa del arroz
Las declaraciones del ministro generaron inquietud en los sectores vinculados a la producción cerealera, pero la respuesta más contundente llegó desde la Casa de Nariño. A través de su cuenta en la red social X, el presidente Gustavo Petro defendió el cultivo de arroz como un elemento «nutritivo» y esencial para la autosuficiencia del país, dejando claro que no se trata de una sustitución de las zonas arroceras. Criticó abiertamente la postura de su ministro y, como alternativa, propuso la creación de una «ruta del arroz» que incluya crédito de bajo costo para los productores, protección arancelaria, transferencia tecnológica en colaboración con universidades chinas y la conformación de cooperativas de productores que sean propietarias de sus propios molinos. El mandatario también aprovechó para cuestionar la ganadería extensiva, señalando que se practica en 15 millones de hectáreas fértiles que, en su opinión, deberían destinarse en parte a la producción de alimentos. Como parte de esta visión, Petro propuso ampliar las áreas sembradas de arroz, construir la vía entre Ayapel, San Marcos y Magangué, profundizar la reforma agraria en el sur de Bolívar y facilitar el flujo de agua en la región de La Mojana.
«El arroz ya no es negocio. Los precios del arroz son muy volátiles. Necesita mucha agua.»
Indalecio Dangond, Ministro de Agricultura










