El presidente de Colombia, Gustavo Petro, cuestionó públicamente el silencio de la Fiscalía General de la Nación ante la captura en el aeropuerto de Dubái, Emiratos Árabes Unidos, del narcotraficante colombiano conocido como alias Burger King, un hombre de 43 años que viajaba con identidad falsa bajo el nombre de Humberto A. Castaño e intentaba abordar un vuelo hacia Bali, Indonesia. A través de su cuenta en la red social X, Petro denunció omisiones en las investigaciones sobre el narcotráfico, señalando una supuesta «Junta del narcotráfico» integrada por figuras infiltradas en la Fiscalía, la prensa y la política, y criticó la falta de atención a ciertos sectores como el cartel de las esmeraldas y el centro del país.
Alias Burger King residía en Dubái con un pasaporte auténtico pero bajo identidad falsa, había visitado México y alquilado un yate por 200.000 euros diarios, equivalentes a unos 840.000.000 pesos colombianos. Aunque no registra antecedentes en Colombia, cuenta con un expediente por narcotráfico en Texas, Estados Unidos, y datos en la justicia española. Gestionaba rutas de drogas hacia Europa mediante una red logística con documentos falsos, y su nombre aparece en organigramas como parte de una «junta directiva del narcotráfico», término no reconocido por agencias estadounidenses ni internacionales. La posible extradición depende de la verificación de su identidad y la cooperación entre Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos.
Reacciones y críticas inmediatas
Las declaraciones de Petro generaron críticas inmediatas, como la del concejal de Bogotá Humberto Amín, del Centro Democrático, quien acusó al gobierno de un «silencio sepulcral» respecto a las andanzas e infiltraciones de figuras como Calarcá incluso en la Inteligencia Colombiana. Por su parte, el analista Alberto Sierra reprochó al presidente por acusar a fiscales, políticos y medios de proteger a los «primeros de la cadena» del crimen mientras solo persiguen a niveles inferiores, sin aportar documentos, pruebas o registros judiciales concretos que sustenten sus afirmaciones, lo que califica como difamación y confusión de la opinión pública.
«el silencio de la fiscalía general y los cuerpos investigadores es proverbial sobre la ‘Junta del narcotráfico’. Los primeros tienen tratos judiciales con la DEA y están dentro de la fiscalía, la prensa y la política, como estaba Sebastián Marset y los socios que asesinaron al fiscal paraguayo Pecci en Cartagena»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«Como son del cartel de las esmeraldas y del centro del país esos sí no se investigan»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«Al presidente le dicen loco, porque dice que el Clan del Golfo, Iván Mordisco, la Segunda Marquetalia y los alcaldes del supuesto Cartel de los Soles, solo obedecen a italianos, albaneses y mexicanos enviados por el Cartel de Dubái, pero aquí una prueba más»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
La información proviene de la Fiscalía General de la Nación, la cuenta de X de Petro, el analista Alberto Sierra, una investigación de El Tiempo y documentos de autoridades colombianas, federales de Estados Unidos y la justicia española, lo que subraya la complejidad de las redes narcotraficantes y las tensiones institucionales en torno a su persecución.











