El presidente Gustavo Petro defendió este fin de semana su afirmación sobre el aumento del salario mínimo en México del 153%, invitando a sus detractores a verificar la información en internet, en medio de un intenso debate en la plataforma X. Esta respuesta surgió ante críticas que cuestionaban la relación entre ese incremento salarial y la inflación en el país azteca, que para 2025 se situó en un 3,69%, inferior al 5,29% anual de Colombia. Paralelamente, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, evalúa la posibilidad de convocar de manera anticipada una revisión del salario mínimo colombiano, que actualmente asciende a 2.000.000 pesos tras un reciente ajuste del 23,7%, invocando el artículo 53 de la Constitución para garantizar un salario vital y móvil, especialmente si el Banco de la República decide elevar sus tasas de interés nuevamente.
Petro, en publicaciones y una entrevista en Caracol Radio, argumentó que en todo el mundo, como lo demostró Keynes hace casi un siglo, subir el salario real no genera inflación si existe capacidad productiva instalada y no usada, citando el caso de México donde el salario mínimo acumuló un 155% de aumento desde 2020, con un crecimiento real del 95,6% descontando la inflación, frente al 36% real en Colombia en el mismo período. Un usuario crítico en X cuestionó la cifra presidencial, señalando que el gobierno mexicano reportó solo un 13% general y un 5% en la Zona Libre de la Frontera Norte, aunque reconoció el acumulado desde 2020. Estas declaraciones se enmarcan en críticas previas al impacto de los incrementos salariales colombianos en la inflación, agravadas por las dos alzas de tasas de interés impulsadas por el Banco de la República este año, lo que podría erosionar el poder adquisitivo de los trabajadores.
Debate sobre capacidad productiva y ajustes salariales
El jefe de Estado enfatizó la disponibilidad de 15 millones de hectáreas de tierras fértiles en Colombia sin explotar, frente a solo 2 millones usadas para alimentos, como prueba de esa capacidad ociosa que permitiría alzas salariales sin presiones inflacionarias. Sanguino respaldó esta visión al recordar en el Consejo de Ministros que el artículo 53 no solo establece el salario mínimo vital, sino también el concepto de vital y móvil, abriendo la puerta a revisiones extraordinarias para preservar el poder adquisitivo ante posibles decisiones del emisor monetario, al que calificó de tener una dirección «un poco terca».
«Mi querido desinformante, México subió mucho más su salario mínimo, un 153% que Colombia y tiene una inflación más baja que nosotros y acaba de bajar su tasa de interés».
Gustavo Petro, Presidente de Colombia
«En todo el mundo se demuestra que al subir el salario real no se genera inflación si hay capacidad productiva instalada y no usada. Eso lo dijo Keynes casi hace un siglo».
Gustavo Petro, Presidente de Colombia
El intercambio en redes sociales también incluyó acusaciones de desinformación contra proyectos mediáticos como Júpiter y La Silla Vacía, a los que Petro tildó de «prensa ideológica corporativista de grandes empresarios», anunciando que dejará de «formar» a uno de sus críticos anónimos. Este episodio resalta la tensión entre el Gobierno y el Banco de la República, con el Ejecutivo impulsando medidas para contrarrestar el impacto de las tasas en los salarios, en un contexto donde el salario mínimo colombiano ha crecido nominalmente un 23,7% recientemente, pero busca ajustes para mantener su vigor real frente a la inflación persistente.
«El artículo 53, como bien lo dijo el presidente en el Consejo de Ministros, establece no solo el salario mínimo vital, sino que le agrega un segundo concepto: el de vital y móvil».
Antonio Sanguino, Ministro de Trabajo












