El presidente de Colombia, Gustavo Petro, respondió a las críticas del mandatario ecuatoriano Daniel Noboa defendiendo su asistencia al funeral del líder de derechos civiles Jesse Jackson, celebrado el 6 de marzo en la iglesia House of Hope de Chicago, Estados Unidos, al afirmar que figuras como él contribuirían a reducir el consumo de cocaína y fentanilo en ese país y el poder de los mafiosos en América Latina, en medio de cuestionamientos por su ausencia en la Cumbre Escudo de las Américas sobre migración y seguridad contra narcotraficantes.
La controversia surgió después de que Noboa reprochara la falta de participación de Petro en la cumbre, insistiendo en que no percibe una intención real de acabar con los grupos narcoterroristas, mientras el gobierno colombiano ha intensificado sus acciones contra el narcotráfico, con incautaciones de más de 7.200 toneladas de drogas entre 2022 y 2025, un promedio de 1.800 toneladas por año según el Ministerio de Defensa, y la reciente designación de Colombia como miembro de la Comisión de Estupefacientes de la ONU para el período 2026-2029.
Diferencias en enfoques regionales contra el narcotráfico
La polémica refleja las divergencias en las estrategias regionales: Noboa prioriza la seguridad, mientras Petro enfatiza la salud pública y la reducción del consumo en países ricos. Durante el funeral, que reunió a expresidentes como Joe Biden, Bill Clinton y Barack Obama, Petro entregó una condecoración colombiana a Jackson, a quien describió como un símbolo de la lucha por la libertad de los pueblos africanos en las Américas, y promovió un pacto por la paz y la diversidad. Además, el presidente colombiano asistirá a una sesión de la Comisión de Estupefacientes en Viena.
“Con gente como él habría menos consumo de cocaína y fentanilo en Estados Unidos y habría menos mafiosos con poder en América Latina”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“No veo una intención real de acabar con estos grupos narcoterroristas”
Daniel Noboa, presidente de Ecuador
Estas declaraciones públicas subrayan el debate continental sobre cómo enfrentar el narcotráfico, con Colombia reafirmando su compromiso a través de medidas concretas y diplomacia internacional.











