El presidente de Colombia, Gustavo Petro, desmintió este fin de semana las alertas emitidas por el Centro de Estudios de Energía Renovable y el Agua (Ceera) respecto a los riesgos que generaría el Decreto 0044 para las inversiones en el sector eléctrico, al enfatizar el enorme potencial solar del departamento de La Guajira. A través de su cuenta en la red social X, Petro rechazó las advertencias del gremio, que cuestiona la imposición de aportes solidarios homogéneos a todos los generadores para cubrir pérdidas técnicas, no técnicas, baja recaudación y déficit de inversión, argumentando que esta medida desincentiva las nuevas inversiones, afecta la bancabilidad de los proyectos y genera riesgos regulatorios por la carga financiera uniforme.
El decreto en cuestión fue oficializado el pasado 31 de diciembre y ha generado preocupación especialmente en las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH), cuyas operaciones ya manejan márgenes ajustados, según el Ceera, que aunque reconoce los problemas estructurales del sistema eléctrico, critica el traslado de esta carga exclusivamente a los generadores. Petro, por su parte, destacó que solo La Guajira posee un potencial de 60 gigavatios de energía limpia solar al año, mientras que la demanda energética nacional alcanza apenas los 20 gigavatios anuales, lo que permitiría no solo suplir las necesidades internas, sino impulsar también a Venezuela y dejar excedentes para exportación una vez que la oferta sea plenamente suficiente en el mediano plazo.
«No hay riesgos para generar energía eléctrica en Colombia. Solo el departamento de la Guajira tiene un potencial de 60 gigas de energía limpia solar al año (sic)».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Potencial transformador en el desierto guajiro
El mandatario insistió en que, transformando la radiación solar que cae en La Guajira, Colombia podría convertirse en exportador neto de energía limpia, una vez garantizada la autosuficiencia interna, momento en el que se restituiría el servicio de exportaciones suspendidas. Esta visión choca con las críticas del Ceera, que ve en el decreto un obstáculo para atraer capital privado al sector renovable.
«Colombia demanda 20 gigas anuales de energía. Podemos, transformando la radiación solar que cae en la Guajira, impulsar tanto a Colombia como a Venezuela y aún se puede exportar».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
En paralelo, el gobierno colombiano anunció la suspensión de la exportación de energía eléctrica a Ecuador a partir del 22 de enero de 2026 a las 6:00 p.m., justificada por la oferta interna suficiente, pero también vinculada al arancel del 30% impuesto por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa a las importaciones colombianas, en respuesta a temas fronterizos como el narcotráfico y las declaraciones de Petro sobre Jorge Glas como preso político.
Tensiones con el vecino del sur
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, reiteró el rechazo a estas medidas unilaterales de Ecuador, expresando confianza en que el diálogo diplomático supere las diferencias entre pueblos hermanos. Petro, por su lado, aclaró que la suspensión no busca perjudicar al pueblo ecuatoriano, al que considera hermano, mientras Noboa lamentó la falta de trabajo conjunto en la frontera pese a múltiples conversaciones con su par colombiano.
«Apenas sepamos que nuestra oferta eléctrica es plenamente suficiente en el mediano plazo, se restituirá nuestro servicio».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«no lo queremos por el pueblo ecuatoriano, pueblo hermano».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«Reiteramos nuestro rechazo a las medidas unilaterales impuestas por el gobierno del país vecino y confiamos en que las vías diplomáticas y el diálogo franco permitan superar rápidamente las diferencias entre dos pueblos hermanos».
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía
«Hemos conversado varias veces con el presidente Gustavo Petro y en el tema fronterizo no vemos un trabajo del otro lado».
Daniel Noboa, presidente de Ecuador
Este intercambio pone de manifiesto las tensiones regionales en el sector energético, mientras Colombia apuesta por su transición hacia renovables en medio de debates sobre la regulación que busca equilibrar las finanzas del sistema sin ahuyentar inversiones clave para el futuro sostenible del país.















