En un hecho que ha sacudido el panorama político colombiano a pocos días de la transmisión del mando presidencial, el presidente saliente Gustavo Petro difundió a través de su cuenta oficial en X un mensaje del activista Beto Coral, hijo de un expolicía, en el que se le advierte sobre supuestos riesgos inminentes para su integridad y se le pide que abandone el país antes del 6 de agosto, fecha prevista para la posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella. La publicación, realizada el domingo 2 de agosto, ha generado una ola de reacciones en el ámbito político y judicial, en medio de un clima de alta tensión institucional.
Beto Coral, quien fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (HSI) el 16 de julio de 2026 y posteriormente deportado a Colombia, asegura en su mensaje que existen amenazas judiciales y no judiciales contra Petro, y que el presidente electo De la Espriella facilitará los mecanismos necesarios para “someter su libertad, su dignidad e incluso poner en riesgo su vida”. Según relata Coral, durante la audiencia de fianza de su caso, un abogado del Departamento de Estado lo mencionó al presidente Petro en siete ocasiones, presentándolo como un “enemigo de los Estados Unidos” y vinculándolo con supuestas actividades de espionaje.
Las acusaciones de Coral y el memorando de Marco Rubio
El activista, conocido por su apoyo público a Gustavo Petro y por haber presentado una denuncia penal en Florida contra Abelardo de la Espriella, afirmó que su detención fue ordenada mediante un memorando que atribuye al secretario de Estado Marco Rubio, sin que se presentaran cargos formales. “Este es el memorando del señor @marcorubio, quien ordenó mi detención y tortura. No contiene una sola acusación”, escribió Coral en su cuenta de X, utilizando la etiqueta de la cuenta oficial del funcionario estadounidense. Además, reveló que en un documento atribuido a Rubio se menciona a Petro en cinco ocasiones, lo que, según su interpretación, demuestra una persecución política orquestada desde Washington.
“Estoy completamente seguro de que este señor mafioso De la Espriella facilitará todos los mecanismos, judiciales y no judiciales, para intentar someter su libertad, su dignidad e incluso poner en riesgo su vida”.
Beto Coral, activista
En el mensaje difundido por Petro, Coral también le pide al mandatario saliente que no actúe como un héroe y que abandone Colombia antes de la posesión de De la Espriella. “Por favor, no sea un héroe. Le pido que salga del país antes del 6 de agosto. Lo necesitamos con vida y con dignidad para recuperar el país”, escribió el activista, quien además agradeció a Petro en nombre de la madre de su hijo, su hijo Juan Manuel y su perro Logan. Coral calificó su propia detención como “el símbolo de la vergüenza y del fascismo a nivel mundial” y aseguró que su ingreso a Estados Unidos estaba “todo en orden”, pues no existe legislación que impida a un solicitante de asilo expresar opiniones sobre su país.
El momento de la difusión de este mensaje no es casual. A menos de una semana de la posesión presidencial, el país vive uno de los periodos de mayor incertidumbre política, con la figura de Abelardo de la Espriella —a quien Coral se refiere como “alias Papucho” y “mafioso” en sus redes sociales— marcando el inicio de un nuevo gobierno. Petro, por su parte, ha mantenido un perfil bajo en los últimos días, aunque la publicación de este mensaje sugiere que el presidente saliente comparte la preocupación por su seguridad. “Las ideas no se encarcelan”, concluyó Coral, dejando abierta la pregunta sobre si el exmandatario seguirá el consejo de exiliarse temporalmente o permanecerá en el país para enfrentar lo que él mismo ha calificado como una amenaza judicial y política.












