Petro enfrenta roces diplomáticos con Trump, Milei e Israel en 2025

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En 2025, la política exterior del presidente de Colombia, Gustavo Petro, estuvo marcada por intensos enfrentamientos diplomáticos públicos con figuras internacionales de peso como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el senador estadounidense Bernie Moreno, el presidente argentino Javier Milei, la líder opositora venezolana María Corina Machado y el empresario Elon Musk, entre otros. Estos choques, que incluyeron amenazas de aranceles de hasta el 50 por ciento a productos colombianos, expulsiones de delegaciones diplomáticas, prohibiciones económicas y rupturas anunciadas vía redes sociales como X, declaraciones en la ONU y cumbres como la G20, se extendieron desde Bogotá hasta Washington, escalando por diferencias profundas en temas como el narcotráfico, la migración, el comercio, las alianzas con China, el apoyo a Nicolás Maduro y los Brics, así como las reformas internas en Colombia. Una negociación de urgencia de 12 horas permitió suspender temporalmente los aranceles propuestos por Trump, pero las tensiones no cesaron.

El año comenzó con fricciones en enero por la prohibición de vuelos relacionados con deportaciones, y escaló en marzo cuando un grupo de congresistas colombianos de la oposición viajó a Washington para denunciar amenazas de Petro contra quienes bloquearon su reforma laboral, lo que generó acusaciones de traición a la patria por parte del mandatario. Petro los tildó públicamente de «colombianos que se van a Estados Unidos a destruir la justicia en Colombia, traidores a la patria, una oposición no tiene esa indignidad». En junio y septiembre, Estados Unidos descertificó a Colombia en la lucha antidrogas para 2026, vinculándolo a la adhesión de Petro a los Brics, mientras que en agosto una visita de senadores estadounidenses como Bernie Moreno y Rubén Gallego avivó las críticas por la supuesta doble lealtad de Colombia hacia China y Estados Unidos.

Escalada con Trump e Israel

La confrontación alcanzó su punto álgido entre octubre y noviembre, con Trump advirtiendo que «Petro se va a meter en grandes problemas si no se despierta (…) él será el siguiente [después de Maduro]», en medio de disputas por deportados, drogas y la postura de Colombia en los Brics. Petro respondió acusando a los críticos de ser «sirvientes de las mafias» y, en un tono desafiante, afirmó: «Usted puede con su fuerza económica intentar un golpe de Estado como hicieron con Allende… No estrecho mi mano con esclavistas blancos». Paralelamente, la ruptura con Israel se concretó con la expulsión de su delegación diplomática, la denuncia del tratado de libre comercio, la prohibición de exportaciones de carbón y duras declaraciones de Petro, quien calificó a Israel de «genocida», comparó Gaza con el nazismo y solicitó una orden de captura contra Benjamín Netanyahu ante la Corte Penal Internacional por la flotilla Sumud y la situación en Gaza.

«O eres aliado de Estados Unidos, o eres aliado de China. No puedes ser ambas»

Bernie Moreno, senador de Estados Unidos

Tensiones ideológicas con Milei, Machado y Musk

Las tensiones ideológicas se extendieron a Javier Milei y María Corina Machado por el apoyo de Petro a Venezuela y sus políticas económicas, mientras que con Elon Musk surgieron acusaciones mutuas por censura en la plataforma X y el acaparamiento de insulina. En diciembre, un juzgado colombiano obligó a Petro a retractarse de sus declaraciones contra los hermanos Moreno, cerrando un año de diplomacia marcada por cartas abiertas, visitas y declaraciones incendiarias que pusieron en jaque las relaciones bilaterales tradicionales de Colombia.

Estos episodios no solo expusieron las grietas en la alianza histórica con Washington y aliados occidentales, sino que también reflejaron la apuesta de Petro por un eje progresista global, a costa de posibles represalias económicas y diplomáticas que podrían definir el futuro de su mandato.

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