El periodista y escritor Jacobo Solano Cerchiaro reveló, a través de un hilo en la red social X, que el presidente Gustavo Petro habría enviado de urgencia a la funcionaria Juliana Guerrero al departamento del Cesar para tomar las riendas de la campaña de Iván Cepeda de cara a la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026. Según la información publicada este miércoles 3 de junio y basada en una fuente que habría hablado con el comunicador el día anterior, la instrucción directa del mandatario fue clara: «Usted responde por el Cesar». La designación de Guerrero, quien se encuentra bajo investigación por el caso de los títulos universitarios de la Fundación San José, se produce en un momento de máxima tensión interna en el Pacto Histórico, luego de que los resultados de la primera vuelta, celebrada el 31 de mayo, dejaran un escenario de empate técnico en esa región del país.
Solano detalló que junto a Juliana Guerrero también fue despachada su hermana, Verónica Guerrero, y que ambas habrían llegado a Valledupar con la misión de enderezar una campaña que, a juicio del presidente, no cumplió con las metas esperadas. La fuente citada por el periodista indicó que el nerviosismo en la Casa de Nariño es palpable debido al desempeño del candidato rival Abelardo de la Espriella, quien en la primera vuelta alcanzó el 43,72 % de los votos (10.361.499 sufragios), superando al 40,92 % de Iván Cepeda (9.688.361 votos). Este resultado, que por primera vez en la historia del país llevó a un candidato a superar los 10 millones de votos en una primera vuelta, ha generado una profunda preocupación en el oficialismo, que ahora ve como una derrota en el Cesar podría ser determinante para el resultado final del 21 de junio.
Indignación presidencial y denuncias de faltantes
Uno de los episodios más reveladores del hilo de Solano hace referencia a un fuerte regaño que Verónica Guerrero habría propinado a los equipos de campaña en el departamento. «Ayer (2 de junio), me informa la fuente, Verónica Guerrero regañó a todo el mundo y les dijo en una sede del Pacto: ‘El presidente está indignado con ustedes, esto es el colmo'», escribió el periodista. Esta declaración refleja la molestia del mandatario con las bases políticas y la estructura regional, a las que se señala de no haber movilizado el voto suficiente. Además, Solano mencionó que en el ambiente de la campaña hay dudas sobre «700 millones de pesos que no aparecen y que faltaron para el desarrollo de la primera vuelta», un faltante que, según la fuente, se le estaría atribuyendo a la representante a la Cámara Alexandra Pineda.
La publicación también señala que, en un intento por reconfigurar la estrategia en el Cesar, se ha sumado a la región el superintendente de Vigilancia, Larry Alvares, quien estaría coordinando acciones para lo que Solano describe como «ajustar tuercas para lograr lo que parece imposible». El periodista no ocultó la gravedad del momento al afirmar que «se viven momentos de angustia por lo que pueda representar una derrota de Iván Cepeda». A esto se suma la sospecha que genera otro actor político local: el representante Ape Cuello, quien estaría bajo observación por su presunta cercanía con el candidato rival Abelardo de la Espriella, lo que añade un nuevo capítulo de desconfianza en las filas del Pacto Histórico en la región.
«Usted responde por el Cesar»
Jacobo Solano Cerchiaro, periodista, citando la instrucción de Gustavo Petro a Juliana Guerrero
El contexto electoral en el que se da esta movida interna es de una participación histórica. La primera vuelta registró 23.978.053 votantes, lo que representa un 57,88 % del censo electoral de 41.421.973 ciudadanos habilitados, una cifra comparable con los picos de asistencia de 1998 y 2022. Con Abelardo de la Espriella liderando a nivel nacional y Cepeda pisándole los talones en el Cesar, la pugna por los votos de este departamento se ha vuelto un campo de batalla crucial. La llegada de las hermanas Guerrero con la venia presidencial busca revertir una tendencia que, según la fuente de Solano, tiene al gobierno y a la campaña oficialista sumidos en una operación de emergencia para evitar una derrota que se perfila como un duro revés para el proyecto político del presidente Petro.












