El presidente Gustavo Petro generó una intensa controversia en redes sociales durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, celebrada el 21 de junio de 2026, al presentarse a su puesto de votación en Bogotá luciendo una Cruz Tau sobre el pecho y completamente vestido de blanco. La imagen, que rápidamente se viralizó, desató especulaciones sobre un supuesto vínculo con prácticas de santería, llevando incluso la palabra “santería” a convertirse en tendencia nacional en plataformas como X, Facebook e Instagram. Sin embargo, el propio mandatario salió al paso de las críticas para explicar el verdadero significado del símbolo que portaba.
En declaraciones recogidas durante la jornada electoral, Petro afirmó que la Cruz Tau no es una cruz convencional, sino la última letra del alfabeto arameo, el idioma que hablaba Jesús. “En los corazones debe haber siempre amor, incluso por el que nos insulta. Por eso uso esta cruz, que no es cruz, es la última letra del arameo, el idioma en que hablaba Jesús. Significa la última letra del arameo: el último será el primero”, explicó el presidente, quien estuvo acompañado por sus hijas Sofía y Antonella. La explicación de Petro vincula directamente el símbolo con la enseñanza franciscana de la humildad y el servicio, ya que San Francisco de Asís adoptó esta misma cruz como emblema de paz, reconciliación y sencillez.
Un símbolo de tradición judeocristiana en medio de la polarización
La Cruz Tau, que proviene de tradiciones judeocristianas y representa la última letra del alfabeto hebreo antiguo, fue utilizada nuevamente por el presidente el 22 de junio, un día después de la votación. A pesar de la aclaración del mandatario, las críticas no se hicieron esperar. La usuaria de X identificada como “Andy” lanzó un duro comentario: “Oiga Petro cambie de santeros, porque ni los ritos cubanos ni la cruz Tau, ni vestirse de blanco los 7 días seguidos para atraer las bendiciones palenqueras, le sirvieron para un carajo. Lo suyo es rodearse de inútiles hasta para los rezos”. Este tipo de reacciones reflejan el clima de polarización que rodea la figura del presidente, quien esperaba que su aliado Iván Cepeda llegara a la Presidencia, pero los resultados del preconteo favorecieron al abogado de ultraderecha Abelardo de la Espriella, apoyado por empresarios y sectores de la derecha tradicional.
El uso del color blanco en la vestimenta de Petro también fue objeto de interpretaciones encontradas. Mientras algunos sectores lo asociaron con rituales de santería, en la tradición cristiana el blanco se vincula con la paz, la reconciliación, la transparencia y la renovación. A lo largo de su trayectoria política, Petro ha recurrido a elementos visuales para reforzar mensajes de paz, justicia social, protección ambiental y transformación cultural, aunque en esta ocasión no hubo una declaración oficial adicional que explicara por qué decidió usar la Cruz Tau específicamente en la jornada de la segunda vuelta electoral.
“En los corazones debe haber siempre amor, incluso por el que nos insulta. Por eso uso esta cruz, que no es cruz, es la última letra del arameo, el idioma en que hablaba Jesús. Significa la última letra del arameo: el último será el primero”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
La controversia en torno a la Cruz Tau y la vestimenta blanca de Petro se suma a un escenario político complejo, donde el presidente enfrenta no solo el desafío de explicar sus gestos simbólicos, sino también el resultado adverso de una contienda electoral que, según los primeros conteos, le da la victoria a su opositor. Mientras tanto, el debate sobre el significado de los símbolos religiosos y su uso en el espacio público continúa abierto, con la sociedad colombiana dividida entre quienes ven en la Cruz Tau un mensaje de humildad y quienes prefieren interpretarla desde otras tradiciones espirituales.












