El presidente Gustavo Petro lanzó una nueva ofensiva política a 79 días de culminar su mandato, al promover la recolección de firmas para radicar ante el nuevo Congreso, a partir del 20 de julio de 2026, un proyecto de ley que convoque a una asamblea nacional constituyente. A través de su perfil en la red social X, el mandatario instruyó a sus seguidores para descargar formularios oficiales y alcanzar la meta de 5 millones de rúbricas, aunque la ley solo exige 2,2 millones -equivalentes al 5% del censo electoral- para que la iniciativa sea considerada por el Legislativo. La propuesta, que se financiaría mediante donaciones ciudadanas depositadas en una cuenta bancaria difundida por el propio Petro, busca reformar la Constitución para incluir lo que él denomina «reformas sociales» y una transformación de la política y la justicia.
«Aquí se pueden descargar los formularios para recoger firmas por la Constituyente para agregarle a la constitución nacional las reformas sociales y la reforma a la política y la justicia que el Congreso no aprobó», escribió el presidente en su cuenta oficial, en un mensaje acompañado por un enlace directo a los formatos. El mandatario, quien llegó a la Casa de Nariño el 19 de junio de 2022, sostiene que tanto el Congreso como las cortes han bloqueado sistemáticamente las reformas por las que fue elegido, argumentando que la constituyente es la única vía para superar «los límites impuestos por las instituciones tradicionales».
Una agenda en nueve ejes y el fantasma del hiperpresidencialismo
La propuesta del jefe de Estado se articula en nueve ejes temáticos que incluyen la implementación del Acuerdo de Paz, una reforma agraria integral, la consagración de la salud, la pensión y el trabajo como derechos fundamentales, el endurecimiento de penas por corrupción, una reforma judicial, el fortalecimiento regional, el aumento de financiación para la educación pública y una transición energética acelerada. Sin embargo, la iniciativa ha generado un fuerte rechazo entre sectores de la oposición y especialistas constitucionales. El doctor Mauricio Gaona, entre otros juristas, advierte que el verdadero propósito del proceso es establecer un hiperpresidencialismo que elimine los contrapesos institucionales, al tiempo que dudan de su viabilidad temporal y legal, dado que Petro abandonará el poder en menos de tres meses y cualquier reforma de esta naturaleza debe someterse al control previo de la Corte Constitucional.
«Aquí se pueden descargar los formularios para recoger firmas por la Constituyente para agregarle a la constitución nacional las reformas sociales y la reforma a la política y la justicia que el Congreso no aprobó»
Gustavo Petro, presidente de la República de Colombia
El mecanismo de recolección, que incluye donaciones ciudadanas para financiar la logística de la campaña, ha encendido las alarmas en diversos sectores por su carácter novedoso y la falta de regulación específica. Petro, quien firmó en 2018 tablas en las que prometió no convocar a una constituyente, niega tajantemente tener intenciones reeleccionistas y afirma que su objetivo es lograr un «acuerdo nacional» mediante el poder constituyente. La radicación del proyecto está prevista para el 20 de julio de 2026, una fecha que coincide con la instalación del nuevo Congreso, en un intento del mandatario por dejar sembrada la semilla de su ambiciosa reforma constitucional antes de que se cumplan los 79 días que le restan en el poder.












