El presidente Gustavo Petro confirmó el inicio del proceso de empalme con el presidente electo Abelardo de la Espriella, tras la certificación de los resultados de la segunda vuelta presidencial por parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil. En una serie de mensajes en redes sociales, el mandatario saliente anunció su retirada del poder y dejó abierta la puerta a una posible «resistencia pacífica», mientras defendía el legado de sus reformas sociales.
La declaración se produce en un contexto de profunda polarización política, después de que el escrutinio oficial diera la victoria a De la Espriella por una diferencia de 250.830 sufragios, un margen equivalente al 0,96% del total de votos. El presidente electo obtuvo 12.959.542 votos (49,66%), mientras que el candidato Iván Cepeda, del Pacto Histórico, alcanzó 12.708.712 (48,70%) en la más alta participación electoral desde 1991, con un 63,6% del censo acudiendo a las urnas.
Petro defiende su legado y denuncia injerencia
En sus trinos, Petro fue contundente al afirmar que las reformas impulsadas durante su gobierno no serán derogadas por la nueva administración, pese a que el presidente electo ha manifestado su intención de revisarlas. Asimismo, el mandatario saliente denunció una presunta intervención directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el proceso electoral colombiano, asegurando que «la intervención directa del presidente Donald Trump anula las elecciones en Colombia». Petro cuestionó la legalidad de esa injerencia, afirmando que «el presidente de los EEUU tiene la atribución legal de recibir el flujo comunicacional de las empresas informáticas».
La Registraduría Nacional, por su parte, ratificó la transparencia del proceso electoral, destacando una coincidencia del 99,997% entre el preconteo y el escrutinio final. En total, participaron cerca de 9.000 jueces y notarios en las 2.992 comisiones escrutadoras que certificaron los resultados. Petro ganó en 19 departamentos y la capital, mientras que De la Espriella se impuso en 14, incluyendo los estratégicos Antioquia, Santander y el centro del país. En el voto exterior, el presidente electo obtuvo 389.411 sufragios (63,78%), frente a los 212.221 (34,75%) de Iván Cepeda.
Empieza el empalme y mi retirada, y quizás la resistencia pacífica.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El mandatario saliente también hizo un llamado a la no violencia, afirmando que «yo juré por la paz y no llevo a mi pueblo a la violencia», y que «la espada no es un objeto, es un espíritu de libertad que no muere», en una clara referencia histórica a su narrativa política. Petro, quien calificó al presidente electo como un «abogado adinerado de los victimarios», aseguró que «fui elegido por voto popular sin hacer una sola trampa», reivindicando su trayectoria política que lo llevó al poder en 2022.
La transición institucional se desarrolla con tensiones discursivas, mientras el presidente electo Abelardo de la Espriella comienza a articular su gabinete y a definir las prioridades de su mandato. La opinión pública permanece dividida, y las declaraciones de Petro, que evocan figuras históricas como Bolívar, Santander y José Antonio Galán, apuntan a mantener vivo su proyecto político más allá de su salida del poder. El proceso de empalme, aunque formalmente iniciado, se ve envuelto en una atmósfera de incertidumbre y confrontación que marcará los próximos meses en Colombia.












