El presidente Gustavo Petro volvió a encender la controversia política este miércoles al insinuar que los incendios forestales que azotan al departamento del Tolima son provocados por terratenientes que buscan concentrar la propiedad de la tierra. El señalamiento llegó apenas horas después de que el ministro del Interior, Rodrigo Lara, confirmara la captura de dos personas presuntamente implicadas en la provocación de las llamas, en un contexto donde la emergencia ya se ha extendido a al menos diez municipios de esa región del centro de Colombia.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, el jefe de Estado lanzó un interrogante que ha marcado la discusión pública: «¿Qué buscan quienes ordenan la quema de las tierras del Tolima aprovechando el mayor calor que genera la crisis climática?» Y acto seguido planteó una tesis que no ha sido respaldada por pruebas: «Buscan el cambio del uso de la tierra hacia formas más concentradas y, repito, concentradas de la tierra y quizás su uso por extranjeros, como está sucediendo en la Patagonia». Con estas palabras, Petro rechazó de manera implícita la hipótesis oficial que había circulado en días anteriores sobre la presunta responsabilidad de terroristas de izquierda, y en su lugar comparó la situación con los incendios registrados en Argentina, señalando posibles intereses extranjeros, incluidos actores como Israel y el empresario tecnológico Peter Thiel, sin ofrecer evidencia concreta.
Dos capturas y una recompensa millonaria
Mientras el presidente lanzaba sus señalamientos, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, comparecía ante los medios para entregar un balance de las investigaciones en curso. «Hay indicios de acción criminal: la Policía ya capturó a dos personas», afirmó el funcionario, quien calificó la situación como una emergencia deliberadamente provocada. Las capturas, realizadas por la Policía Nacional, se suman a la oferta de una recompensa de cien millones de pesos por información que permita dar con otros responsables de las conflagraciones.
La magnitud de la crisis quedó evidenciada el pasado 25 de agosto de 2026, cuando la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reportó ocho focos activos simultáneamente en el Tolima. Según la Dirección Nacional de Bomberos, son al menos diez los municipios afectados por las llamas: Coyaima, Venadillo, Coello, San Luis, El Guamo, Carmen de Apicalá, Suárez, Lérida, Armero Guayabal y Melgar. La emergencia ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades locales y nacionales, y ha generado un intenso debate sobre las causas que originaron los incendios.
«¿Qué buscan quienes ordenan la quema de las tierras del Tolima aprovechando el mayor calor que genera la crisis climática?»
Gustavo Petro, Presidente de la República
En su mensaje, Petro profundizó su teoría al asegurar que «la generación de catástrofes y la omisión de soluciones mantienen a la población en estado de victimización para facilitar la transformación del Estado contra el pueblo». La declaración ha sido interpretada por analistas como una crítica directa a los sectores que, según el mandatario, se benefician del caos, aunque no mencionó nombres ni presentó datos que respalden sus afirmaciones.
La politización de la emergencia también generó reacciones en el ámbito regional. La gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, intervino tras un incidente ocurrido en Gualanday, donde tuvo que aclarar que su mensaje no buscaba responsabilizar a un grupo de estudiantes que colaboraban en las labores para sofocar las llamas. La mandataria regional insistió en la necesidad de evitar que la tragedia sea utilizada con fines políticos y pidió unidad para atender a las comunidades afectadas.
Mientras las autoridades trabajan para controlar los focos que aún permanecen activos, el país asiste a un cruce de versiones que, por ahora, no logra explicar de manera concluyente quién está detrás de los incendios que han puesto al Tolima en vilo. La captura de los dos presuntos responsables y la recompensa ofrecida representan los primeros avances concretos, pero la controversia sembrada por las palabras del presidente promete mantener encendido el debate en los próximos días.










