Petro niega alza automática de precios VIS por aumento salarial ante Camacol

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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, respondió este fin de semana en la red social X a las preocupaciones expresadas por la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), liderada por su presidente ejecutivo Guillermo Herrera, asegurando que el anunciado aumento del salario mínimo del 23,7 por ciento para 2026, que lo llevará a alcanzar los dos millones de pesos, no implica un alza automática en los precios de las viviendas de interés social (VIS). Esta réplica surge tras el comunicado emitido por Camacol el 15 de enero, en el que solicitaron explicaciones técnicas al Gobierno sobre la fórmula de indexación de precios VIS al salario mínimo, coincidiendo con un borrador de decreto del Ministerio de Vivienda que propone fijar estos valores en pesos desde la etapa de preventa, desindexándolos del salario mínimo.

Petro enfatizó que no existe una relación directa que obligue a incrementar el valor de las VIS por el alza salarial, argumentando que el salario vital no eleva sustancialmente el precio de la vivienda, y criticó a la prensa por ser incendiaria al tratar este tema. Por su parte, Camacol alertó sobre los riesgos de un control artificial de precios que altera las reglas clave para la viabilidad de los proyectos VIS, los cuales suelen durar entre cuatro y cinco años e incluyen etapas de preventa, financiación, construcción y entrega. Según el gremio, la mano de obra representa solo el 25 por ciento de los costos directos de construcción, pero la indexación actual al salario mínimo, con un tope de 135 salarios mínimos mensuales legales vigentes según el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, genera inseguridad jurídica y podría reducir la oferta de viviendas, elevando barreras de acceso para miles de familias.

El Gobierno avanza en un decreto para armonizar topes VIS

El borrador del decreto en trámite busca prohibir referenciar los precios VIS al salario mínimo desde la preventa, estableciendo topes máximos en pesos que no implican incrementos automáticos, sino límites para proteger a los compradores. Mientras el Gobierno defiende esta medida como una forma de estabilizar los costos y garantizar accesibilidad, Camacol insiste en que la vivienda no puede asimilarse a un bien de consumo inmediato y que el control de precios no reduce su valor, sino que se traduce en menos oferta.

«No existe una relación directa que obligue a aumentar el valor de la VIS por el salario mínimo».

Gustavo Petro, presidente de Colombia

«El salario vital no eleva sustancialmente el precio de la vivienda».

Gustavo Petro, presidente de Colombia

«La prensa es incendiaria cuando trata el tema de los precios de la vivienda».

Gustavo Petro, presidente de Colombia

«Un control artificial de precios” que “altera reglas clave que dan viabilidad a los proyectos VIS».

Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de Camacol

«El control de precios no reduce el valor de la vivienda; por el contrario, se traduce en menos oferta y mayores barreras de acceso para miles de familias».

Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de Camacol

«La vivienda no puede asimilarse a un bien de consumo inmediato».

Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de Camacol

Este debate entre el Ejecutivo y el sector constructor pone en el centro la tensión entre la regulación estatal para contener precios y la necesidad de incentivos que aseguren la continuidad de proyectos habitacionales en Colombia, en un contexto donde los precios VIS actúan como topes máximos para no desincentivar la oferta ni afectar la demanda de las familias de ingresos medios y bajos.

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