El presidente Gustavo Petro ordenó a la Agencia Nacional de Tierras garantizar la preservación de la “Línea negra” en la Sierra Nevada de Santa Marta, un territorio sagrado para los pueblos indígenas arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo, tras la reciente anulación del decreto 1500 de 2018 por parte del Consejo de Estado debido a irregularidades administrativas. Este decreto, expedido el 7 de agosto de 2018 durante el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos, buscaba delimitar esa línea simbólica, pero fue demandado en 2019 por Yefferson Dueñas, actual viceministro de Justicia, y ahora anulado por falta de cartografía oficial del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, disponible recién en 2023, y omisión de consulta previa adecuada con pueblos étnicos y afrodescendientes como wayúu, chimila y consejos comunitarios.
Petro reaccionó públicamente en la red social X, instruyendo el uso de instrumentos legales y la compra de predios para proteger esta zona, argumentando que el fallo evidencia una “falsa motivación” en el decreto original, el cual respondía a órdenes previas de la Corte Constitucional, como la suspensión de un puerto en Dibulla en 2010. La “Línea negra”, reconocida inicialmente en 1973 mediante la resolución 002 del gobierno de Misael Pastrana y ampliada en 1995 con la resolución 837 de Ernesto Samper, se basa en el “Documento Madre” elaborado entre 2013 y 2015, y protege 348 espacios sagrados junto con 54 hitos periféricos determinados hace casi tres décadas, respaldados por siete fallos de la Corte Constitucional entre 1998 y 2012.
Protección ancestral y reforma agraria en equilibrio
En su mensaje, el mandatario enfatizó la importancia de defender los derechos de la naturaleza y contener la codicia mediante el poder constituyente, destacando que los indígenas actúan como guardianes del agua esencial para ciudades como Santa Marta, Valledupar y Riohacha. Esta medida busca equilibrar la preservación de los sitios sagrados con una reforma agraria para el campesinado en las tierras circundantes, sin comprometer los recursos hídricos ni el corazón espiritual de la Sierra Nevada.
“Nuestro deber es proteger nuestros ancestros, el campesinado puede tener reforma agraria en toda la tierra en los alrededores del territorio sagrado de la Sierra Nevada. No se puede dejar sin agua a Santa Marta, ni a Valledupar ni a Riohacha, los indígenas son los guardianes del agua, de la Sierra y del corazón del mundo”
Gustavo Petro, presidente de la República
“No se entendió mi discurso de que el contencioso administrativo debe pasar a defender los derechos de la naturaleza y contener la codicia. Por eso es tan importante el poder constituyente”
Gustavo Petro, presidente de la República
La decisión presidencial no solo reafirma el compromiso con los derechos indígenas y afrodescendientes, sino que también abre la puerta a una gestión integral de la Sierra Nevada, priorizando su rol ecológico y cultural en un contexto de crecientes demandas por tierras y agua en la región Caribe colombiana.















